Jack el Destripador, ¿Invento de la prensa?

El historiador inglés, Andrew Cook, acaba de publicar un libro titulado “Jack the Ripper: Case Closed”, y que entre otros datos, sostiene que el asesino en serie más famoso de la historia de Gran Bretaña, Jack el Destripador, no existió y que sólo fue un invento de la prensa local.

Cook basa esta nueva teoría en la investigación de testimonios de expertos que intervinieron en el caso de 1888, varios de los cuales insistieron en que las muertes habían sido obra de distintas personas.

Según relata el historiador en su libro el gran responsable de iniciar la campaña sobre el único responsable sobre estas muertes sería el diario sensacionalista británico “Star”.

Al parecer, el citado diario lanzó su primera edición en los días cercanos en que ocurrió el primer asesinato atribuido a Jack, el de la prostituta Mary Nichols, el 31 de agosto de 1888, y aprovechó el pánico de la gente para insistir en vincular todos los crímenes que siguieron después con un solo asesino.

Esta estrategia provocó que el nuevo diario vendiera en poco tiempo cerca de 232.000 ejemplares.

Por último, según el investigador, este mismo diario sería el responsable de la famosa carta en la que supuestamente un tal Jack el Destripador se atribuía los asesinatos. Cook asegura que un experto en grafología de la época consideró que el autor de la carta era Frederick Best, un periodista del “Star”.

4 comentarios:

gabriel pombo dijo...

1 mayo 2009.
Ante todo envío un cordial saludo a los responsables de "Expediente Oculto", blog al cual siempre me resulta grato ingresar por las amenas notas que publica.
Respecto a la nota titulada. "Jack el Destripador, ¿Invento de la prensa? donde se comenta la hipótesis de que el asesino victoriano no eliminó a todas las víctimas que tradicionalmente se le atribuyen y que, por lo tanto, otro u otros homicidas imitadores ("Copycats") habrían ultimado a las restantes asesinadas, me permito recordar que la idea no es una innovación del citado escritor Andrew Cook. Se trata, por el contrario, de una especulación muy difundida desde largo tiempo atrás. Reconocidos expertos en el tema del Destripador (los llamados "Ripperologos") han sostenido que no fueron obra de un mismo individuo todas las muertes. Por ejemplo, Stewart P. Evans, autor entre otros ensayos de "Jack el Destripador. Cartas desde el Infierno" y "Jack el Destripador. El primer asesino en serie americano" (libro éste último no traducido al español) limitan el número de víctimas del Ripper a sólo tres, y excluyen de la lista a Mary Jane Kelly (la tradicionalmente considerada última víctima, y la que sufrió las más horribles mutilaciones) y también a Elizabeth Stride.
Por ende, conforme a opiniones como ésta, las únicas asesinadas por cuenta del sujeto a quien se designó con el alias de Jack el Destripador fueron Mary Ann Nichols, Annie Chapman y Catherine Eddowes. Y en cuanto atañe a la notable influencia que tuvo la prensa de aquella época en la creación y fomento de la leyenda del Destripador, tampoco se trata de un tópico novedoso puesto que diversos escritores anteriores a Andrew Cook lo han abordado. Aparte del ya citado Stewart Evans, el genial Alan Moore en su excelsa novela gráfica "From Hell" nos pone al tanto de que el asesino de Whitechapel jamás se designó a sí mismo como "Jack el Destripador" y que fueron periodistas los autores de su tan mediático apodo criminal. Por su parte, Stewart Evans en su ya aludido libro "Cartas desde el Infierno", escrito en colaboración con Keith Skinner, asegura incluso conocer el nombre del reportero que fabricó la célebre carta conocida como "Querido Jefe". Afirma que se trató de la creación de Tom Culling en complicidad con su Jefe de Redacción John Moore, ambos al servicio de la denominada "Agencia Central de Noticias de Londres", la cual más que un periódico era, precisamente, una agencia de prensa muy destacada por aquél tiempo. Acerca de la referencia al periodista de apellido Best que en el flamante libro de Andrew Cook se sindicaría como el inicial fabricante de las misivas apócrifas (luego muchos otros periodistas y particulares copiaron la idea y enviaron decenas de cartas falsas a la policía)los señalados autores Evans y Skinner ponen en duda hasta su misma existencia, y lo mismo hace Alan Moore en "From Hell". Sin perjucio lo antedicho, como no he leido el libro de Andrew Cook que se comenta en la nota mal puedo emitir una opinión sobre su idoneidad. Pero sí he tenido la fortuna de leer las obras antes aludidas, las cuales recomiendo a los lectores de este blog que estén interesados por esta temática. Se trata de los pocos libros que pueden encontrarse traducidos al castellano al respecto. Finalmente, aquellos usuarios que lo deseen pueden leer el capítulo segundo de mi libro "El monstruo de Londres. La leyenda de Jack el destripador" titulado "Jack. El asesino mediático, posicionándose en el buscador Google en la sección relativa a Libros.
En dicho capítulo trató sobre los puntos que aquí reseñé brevemente.
Sin otro motivo, los saludo atentamente.

Gabriel Pombo.

Gabriel Pombo dijo...

Complementando mi anterior mail les menciono a los amigos del Perú y lectores de este blog en general quienes sean aficionados a los temas de misterio y policiales que, asimismo, pueden obtener información relativa al tópico que aborda la nota en la web ingresando al siguiente enlace:
"http://www.jackeldestripador.net".

Percy dijo...

Interesantísimos tus datos y menciones Gabriel. Saludos y suerte con tu blog.

Anónimo dijo...

jack el destripador no fue otro mas que el nieto de la reina victoria, el principe alberto victor lo se de buena fuente.
Lady wiccana (Chile)