EL CASO DE ABDUCCIÓN DEL POLICÍA PUCHETA DE ARGENTINA




Uno de los casos relacionados con el fenómeno ovni y de abducción más interesantes ocurrido en los últimos años en Argentina, es el conocido como el “Caso Pucheta”, en la que un cabo de la policía de ese país, llamado Sergio Pucheta, aseguró haber tenido un encuentro traumático con un par de seres extraterrestres. Lo interesante de este caso es que ha sido corroborado por su superior, el comisario general Roberto Ayala, quien es jefe de policía de la provincia de La Pampa.

EL CASO PUCHETA

El hecho ocurrió en los primeros días de marzo del año 2006. El general Roberto Ayala se encontraba trabajando en sus labores diarias cuando su chofer ingresó presuroso a su despacho. Éste le avisó que el cabo Pucheta, de la División de abigeato (que era el nombre que tenía en ese tiempo), estaba solicitando apoyo en la zona rural de General Tico, en el Cruce de las Cañas. Ayala salió de su oficina y se dirigió al lugar para auxiliar a su compañero, allí el jefe de la policía y su equipo, se encontró con un hecho muy extraño: No había rastros de Pucheta, solo se encontró en la zona la motocicleta que usaba el cabo para su patrullaje, y en el suelo, un arma de 9 mm, el Handy y un teléfono celular, todos ellos desarmados. También se hallaron balas diseminadas en el terreno.

Al ver que no había rastro de su compañero, el equipo de búsqueda comenzó a llamar en voz alta al cabo pero no obtuvieron respuesta. Entonces, el general ordenó revisar las huellas que encontró en el lugar y se dio cuenta de que éstas iban en dirección hacia el sur. Luego de seguirlas, sus hombres detectaron que las huellas comenzaron a alejarse una de otras, prueba clara de que el cabo había comenzado a correr en algún momento.

Ayala siguió ese rastro entre mil y 1,500 metros. Lo curioso del caso es que notaba que cada vez, esas pisadas se alejaban más unas de otras hasta que en un momento dado, éstas desaparecieron, es decir, se perdió todo tipo de rastro. La policía buscó alrededor algún tipo de pista más, pero no encontraron nada. Parecía que el cabo Pucheta se había desvanecido de la nada.

Al día siguiente, se formó un equipo de búsqueda especial sin mayores resultados, hasta que a las cuatro de la tarde, el despacho del general recibió la llamada de un agricultor que le informaba del hallazgo de un policía en Muquemú, frente a un predio llamado El Triángulo. Según el sujeto, el policía estaba en evidente estado de shock.

De inmediato, Ayala y su equipo fueron a la zona indicada para reconocer a su compañero. La sospecha era cierta, aquel policía asustado era el cabo Pucheta y lo increíble del caso es que se encontraba a 20 kilómetros del lugar de su desaparición.

ESTADO DE SHOCK

Según el testimonio del propio general Ayala, Pucheta fue encontrado después de 18 horas, sentado, en posición fetal y con la frente pegada a la rodilla. Tenía las piernas abrazadas y las manos entrelazadas. Cuenta el general que era tal la rigidez en que lo encontraron que “era imposible moverle un dedo”.

El general también señala que pudo observar algo que le llamó la atención y es que en la zona en la que fue encontrado el cabo se podía ver claramente las huellas de la camioneta del agricultor. La manera cómo frenó, los pasos que dio hasta acercarse hasta el policía, su regreso a la camioneta y demás huellas, sin embargo, no se veía alrededor las huellas de Pucheta, es decir, no se sabía de dónde había venido.

Ayala intentó hablar en ese momento con el cabo pero este era incapaz de decir una sola palabra. Según su testimonio, el policía solo “balbuceaba” y no podía explicar qué le había ocurrido… hasta que llegó al hospital.

¿QUÉ PASÓ?

Una vez que llegó al hospital Centeno, un poco más aliviado, Pucheta, contó a sus compañeros lo que le había ocurrido. Según cuenta el general Ayala, al llegar al lugar del Cruce de las Cañas, el cabo Pucheta se topó con dos extraños seres. Estos no caminaban, sino que levitaban, además tenían unos ojos rojos que alumbraban como “brasas”. En un momento dado, uno de estos seres comienzó a hablarle a pesar de que Pucheta no había visto en ellos, boca alguna.

Esta voz le ordenó que desarmara los objetos que llevaba consigo, como la pistola, el Handy y el teléfono celular. Al parecer, Pucheta no podía evitar hacer lo que estos seres le pedían.

Sin embargo, llevado por el miedo, consiguió escapar de ellos. Dice que corrió y que estos seres comenzaron a perseguirlo. Cuenta que comenzó a correr muy rápido y que de pronto, parecía que no tocaba el suelo y que estaba en el aire pues veía el campo desde el aire. Por otro lado, volteó a ver a estos seres y notó que habían cambiado de forma y que en ese momento tenían forma de chanchos que lo perseguían como si él fuera una presa.

El general Ayala respalda el testimonio de Pucheta, sobre todo por las propias que él mismo encontró en el lugar, principalmente, las extrañas huellas que según él, “es imposible que una persona que corra, deje tales marcas para desplazarse, es imposible”.

DADO DE BAJA

Lo terrible de la noticia es que, más allá del terror que vivió Pucheta aquel día, lo peor vendría después, y es que luego de dar a conocer su historia, el cabo fue desprestigiado tanto por la prensa como por sus propios compañeros.

Según cuenta el investigador argentino, Fernando Silva Hildebrandt, el cabo Pucheta fue dado de baja al ser considerado no apto para cumplir con sus obligaciones.

“Se le ha tachado mucho tiempo como si estuviera fuera de sus cabales, como si fuera un loco pero esa no exactamente la realidad porque yo he podido hablar con Pucheta en las últimas horas. Hablé con él y es una persona normal, sencilla, que quiere estar tranquilo y que me dijo que le afectó mucho más lo que pasó después del evento que el evento en sí", contó Silva Hildebrandt en el programa Cuarto Milenio.

El investigador argentino señala que Pucheta después del extraño hecho se ha refugiado en su círculo más cercano e íntimo y que debido a los ataques dados por diversos sectores ha preferido no tener ningún tipo de contacto con la prensa.


Vale recordar que según el general Ayala y Silva Hildebrandt este no fue el único caso extraño vinculado a los fenómenos ovnis ocurrido aquel año en esa zona, se habla de extrañas luces en los cielos, casos de mutilación de ganado y el suceso de unos cazadores que vieron ver unas luces que alumbraron un monte como si fuera de día.

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