SOBRE LA MAGIA Y BRUJERÍA EN LATINOAMERICA (RESPUESTA A LO QUE OIGO DE ESPAÑA)

Por Percy Taira

Por lo que he escuchado, en España (y escucho regularmente varios programas de este país) se ha hecho una ecuación en los programas dedicados al misterio e incluso, políticos, que relaciona la magia, ya sea negra o blanca o latina o africana, y la muerte y todo esto sumado a la crisis económica en la que vive nuestro hermano país europeo. 

No voy a hablar de África, pues no conozco esa realidad, pero por lo menos en el caso del Perú, no sé cada cuántos minutos se realizan magias de amarres y demás, por ejemplo, en el norte del país se realizan este tipo de magia, sea blanca o negra, y no se muere nadie. Y es que esto, fuera de todo tinte mediático del tipo asesino, más bien, forma parte de nuestra cultura latina, aunque claro, haya muchos que no quieran reconocerlo. 

La magia, sea del color que fuera, forma parte de muchas familias y de muchas civilizaciones tanto en la costa, sierra o selva de nuestro país, y estoy seguro que en toda latinoamérica, en mayor o en menor medida, este fenómeno se repite. Y aquí nadie habla de gente que se mata por magia, y nadie, mucho menos, muere de magia producto del hambre, ni por estar en paro (en Sudamérica sabemos de paro y si la magia funcionara, seríamos potencia mundial).

Así que con la única intención de aclarar algunas cosas. Por ello, les sugiero a mis amigos españoles (que bien podría ser alemanes, franceses, o italianos que seguro comparten esta visión), vean la película peruana Octubre, que logró gran reconocimiento internacional (nominada al Cannes en el 2010) , y que alguna forma, refleja esta forma compleja que existe en Sudamérica (incluso en Lima, que es donde se ambienta esta película) de ver la magia o las tradiciones mágicas, incluso combinadas con la religión, de manera casi cotidiana. La protagonista, es creyente del Señor de los Milagros y a la vez, hace un "jugo de calzón" para conquistar a una persona.

Desde la ayahuasca en la selva, el pago a la tierra con hoja de coca en la sierra, hasta el tomar cerveza en el día de los muertos en la costa, todo esto forma parte de una relación de unión compleja, sociológica y antropológica, de nuestra cultura. No es dañina. No nace porque hay gente pobre o porque hay gente rica, porque hay gente con trabajo o desempleada, porque hay gente que quiere matar u otra que quiere vivir en paz, simplemente es algo que está ahí, con el único condicionamiento que la tradición misma. Así que no la satanicen, ni a la tradición, ni a los latinos, que visitan o viven en sus tierras, que la creencia de por sí, por lo menos sudamericana (que es lo que conozco) no tiene esos poderes de encandilar a gente como hipnotizados a hacer las cosas más terribles del mundo. Esos son los zombies gringos a lo mucho (y lo digo en broma) no los sudamericanos.

Todo esto por cierto lo decimos con el único fin de aclarar conceptos, porque estamos seguros que muchos amigos españoles, interesados en estos temas, y con la mentalidad abierta, sin prejuicios, sabrán apreciar lo que digo en estas líneas, que repito, solo tiene el ánimo de aclarar algunos puntos y visiones. Los tomé a ellos, simplemente porque compartimos el idioma y porque sigo diariamente sus programas vinculados al misterio e incluso, programas políticos. 

Y justamente para los que lean este post, acá les dejo la película mencionada, Octubre, creo que allí entenderán, como incluso en Lima, se vive tan profundamente, las creencias de la magia y la creencia religiosa.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Antonio: www.legadosdelmisterio.net

Hola Percy, me gustaría hacer una observación sobre tu acertado comentario, y es que es cierto que en Europa (no en España únicamente) hay una gran percepción de la brujería y de la magia en latinoamérica tal como dices, pero ello no quiere decir que sea la única, y hoy por hoy podría asegurarte que tampoco la mayoritaria.
La ignoracia y el desconocimiento acerca de un tema hacen que quien hable de él cometa muchos errores y ello a su vez genere opiniones confusas o erróneas, pero afortunadamente, y cada día más, abundan los programas de radio y televisión con carácter ilustrativo en lugar del meramente divulgativo.

Un ejemplo de estos programas es La Rueda del Misterio, un podcast del que me siento orgulloso de pertenecer y que ha tratado en algunas ocasiones este tema y siempre ofreciendo todas las caras de la moneda: la de la magia analizada como un negocio en el que lo único que importa es el dinero del cliente, por otro lado analizando el hecho como una religión ancestral pura como en la entrevista que mantuvimos con S.A.R. El Príncipe Bopke de Allada y que podéis escuchar aquí http://www.ivoox.com/exclusiva-entrevista-al-principe-bokpe-sumo-sacerdote-de-audios-mp3_rf_1436291_1.html , e incluso desde la perspectiva de otras religiones ancestrales que sincretizaron con el cristianismo y derivaron en, por ejemplo, la Santería.

La parte negativa es que hay un gran negocio montado alrededor de la magia/brujería/religiones paganas, club donde se citan tramposos y estafadores que abundan más que las setas en otoño, lo que hace un flaco favor a quien pretende estudiar de una forma seria este tema. Hoy en día, en España, la mayoría de los canales de televisión abiertos ofrecen una programación nocturna en su totalidad de servicios de tarotistas, astrólogos, brujas y médiums (con una tarificación carísima, por cierto), y es difícil no encontrar en el parabrisas del automóvil la publicidad de un supuesto brujo africano especialista en venganzas personales o de un teórico chamán especialista en conseguir trabajo y amores, todo ello al módico precio base de 50 euros, claro (ya no hablemos de los descerebrados que te ofrecen tomas de ayahuasca, peyote, sanpedrito...), y ya que la has citado y yo frecuento Lima, también hay que decir que no hace falta recorrer muchas calles para encontrar todo tipo de carteles de videntes, sanadores y chamanes que ofrecen todo tipo de servicios y predicciones (en mi última investigación, la visita a un "afamado astrólogo" me costó 150 soles, y como era de esperar, no acertó ni una sola cosa de las que me vaticinó...).

Quizá si se tomaran medidas como la ley que se barajaba poner en marcha en Rumanía para hacer pagar una multa a todo aquel adivino que falle en sus predicciones, y hasta cárcel dependiendo de la gravedad, la cosa cambiaría y podría separarse el grano de la paja, pero desgraciadamente no me parece muy factible que medidas así lleguen a generalizarse, con lo que los estafadores seguirán campando a sus anchas y cada vez confundirán más a la opinión pública.

Recibe un cordial saludo.

Antonio Tomás.