LAS ITAKO: LAS VIDENTES CIEGAS DEL JAPÓN


Itako del Monte del Miedo en Japón

Por Percy Taira


En occidente es normal ver en la televisión a los llamados “videntes”, personas que aseguran ser capaces de comunicarse con los muertos, de saber el pasado, presente y futuro de determinada persona y capaces además de saber lo que sucederá con el mundo. Podrían pasar ciertamente como personas normales sino fuera por este don especial que aseguran tener.

Pues bien, Japón tiene a sus propios videntes, pero son muchos más extraños o especiales de lo podemos ver por estas tierras. Se trata de las Itako, una raza especial, elegida, de mujeres que aseguran también, tener la habilidad de comunicarse con el más allá y con esos espectros, dioses, o fantasmas que la habitan, así como de curar males que la medicina no ha podido curar, y de exorcizar a las personas que así lo deseen.


LAS VIDENTES CIEGAS

Las Itako, hemos dicho, son una raza especial dentro de la sociedad japonesa. En principio podemos decir que las Itako son mujeres, y que todas ellas deben ser ciegas. Pero hay más, las Itako no sólo son las médiums de Japón, sino que además cumplen funciones de adivinadoras, chamanes, entre otros atributos sobrenaturales.

Pero ser Itako no es fácil. Porque el solo hecho de ser mujeres o de ser ciegas no te hace una Itako en este país. Cada una de estas mujeres es entregada a un entrenamiento de iniciación que puede durar como máximo siete años. Entrenamiento sumamente duro tanto física como mentalmente pero que les sirve a esta comunidad para desarrollar estos poderes supuestamente fuera de este mundo.


LA PRUEBA DE INICIACIÓN

En principio, la Itako aprendiz debe vestir un kimono blanco cien días antes de la ceremonia. Los rituales implican varios baños con agua fría, por lo general en pleno invierno japonés, como una forma de purificación. En estos baños, la mujer debe practicar sus cantos u oraciones rituales, oraciones que además son sumamente larguísimos y que al sufrir de ceguera, las mujeres deben aprenderlos de memoria.

Asimismo, tres semanas antes de la ceremonia, no se le permite comer granos, sal, carne y debe evitar el calor artificial.

En cuanto a la ceremonia, la aprendiz de Itako es vestida como una novia para representar una especie de matrimonio con un dios, ya sea del budismo o el sintoísmo. La ceremonia es acompañada con sonidos continuos de tambores y campanas que ayudan a la itako a conseguir la concentración requerida para lograr un trance.

Mientras tanto, las viejas itakos se sientan alrededor de ella y la ayudan con el canto. La ceremonia puede durar varios días hasta que la aprendiz haya logrado el trance. Una vez logrado el trance, la itako maestra determinará qué dios ha “entrado” o tomado a la aprendiz. Este dios será a la que la itako recurrirá cada vez que requiera utilizar sus poderes con el más allá.

Vale resaltar que en la mayoría de casos, las aprendices suelen ser niñas, tanto que hay itakos que han pasado las difíciles pruebas antes de cumplir los 20 años de edad.

Otro dato que a veces se suele evitar mencionar es que si la itako, luego de estas pruebas, no logra pasar el test final, es decir, si un dios no la “ocupa”, ésta es desterrada del Monte de los Miedos, y al no tener familia a la cual acudir, por lo general, terminan suicidándose.

Es por todas estas duras condiciones que en el Japón actual la tradición de las itakos están a punto de desaparecer.

Evidentemente, a diferencia de hace muchos años (13 mil años del que se dice se dio origen a esta tradición) los padres ya no ven como una mala fortuna tener una niña y además, invidente. El desarrollo de la medicina con respecto a la ceguera y diversos programas sociales de inserción por parte del gobierno para los invidentes, han dejado a un lado esta práctica y ya no hay padre que quiera que su hija, esté destinada a sufrir las duras condiciones con la que tienen que vivir estas videntes.


EL CULTO JAPONÉS A LAS ITAKOS            

Como hemos dicho, los itakos no son personas cualquiera y por ello, no viven en cualquier lugar. Estas videntes habitan en el Osorezan (en la península de Shimokita), que en español quiere decir, Monte del Miedo, y a este lugar acuden cada mes de julio, durante 4 días, miles de japoneses para tener una cita o una reunión con una de estas itakos.

Cuando el consultante está en la montaña, ingresa a unas carpas azules en donde las itakos responderán sus preguntas.

En cuanto a la consulta, las itakos atienden a las personas por 10 minutos (suelen cobrar alrededor de 3,00o yenes ó 30 dólares), están sentadas, a veces cantan y se balancean suavemente mientras hacen el contacto con el más allá y transmiten las voces de los espíritus. Llevan un kimono blanco adornado en algunos casos, con colmillos de animales, como el lobo, o mandíbulas completas; campanas; y cuentas budistas.

Para hacer contacto con la personas fallecida el consultante solo debe decir el nombre completo del alma que con quien se quiere comunicar, la fecha completa de nacimiento y de su muerte. Vale decir que como regla general, solo se puede preguntar por un familiar, sin embargo, hay algunas itakos que se saltan esta regla.

La actitud de los japoneses actualmente con respecto a las itakos es ambigua. Algunos protegen y aceptan esta práctica como una expresión de su cultura, otros en cambio, la consideran rezagos de un pasado lleno de supersticiones e ignorancia, que llevan a mujeres a pasar por durísimas pruebas físicas y sicológicas. Otros las ven como seres maléficos, como las brujas en occidente, tanto que evitan ir a ese monte por los malos espíritus que pueden llegar hasta allí. Pero sea como fuere, ya sea fervor o temor, las itakos siguen formando parte de la cultura de este país tan tecnificado y desarrollado.

Por otro lado, hay testimonios de occidentales, que aseguran que la experiencia de estar frente a las itakos no se parece en nada a estar en frente de los adivinos o médiums de esta parte del mundo. Muchos aseguran en la veracidad de las palabras de la médium, que siendo ciega (es decir, que no usa ningún tipo de truco psicológico) y solo pidiendo la fecha de nacimiento y muerte del personaje, logra ser muy exacta incluso con breves comentarios o una sola frase.


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