LUDMILA TOKOV: ¿LA PRIMER COSMONAUTA RUSA QUE MURIÓ EN EL ESPACIO?



Por Percy Taira

Es por muchos conocido que antes de la llegada de los Estados Unidos a la Luna, el país que llevaba la delantera en la exploración espacial era sin lugar a dudas la ex Unión Soviética, que no sólo puso en órbita al primer ser vivo en la historia, el caso de la perrita Laika el 3 de noviembre de 1957, o al primer hombre en el espacio, como es el caso de Yuri Gagarin, el 12 de abril de 1961, sino que además, habría colocado a la primera mujer del planeta en órbita, mucho antes de lo que se cree.

Oficialmente, la primera mujer en el espacio fue Valentina Vladimirovna Tereshkova, quien logró con éxito  orbitar alrededor de la Tierra el 16 de junio de 1963 a bordo de la nave Vostok 6, con solo 26 años de edad (cabe resaltar que la primera mujer estadounidense en llegar al espacio fue Sally Ride, quién viajó a bordo del Challenger en 1983), sin embargo, al parecer, otra mujer, una cosmonauta llamada Ludmila Tokov, habría logrado similar hazaña dos años antes, en 1961.

Y es que al parecer el 16 de mayo de 1961 (un mes después del logro de Gagarin), la ex Unión Soviética, había enviado a la primera mujer al espacio, y si esto no se dio a conocer al mundo entero, y se mantuvo en secreto, es porque esta misión no salió como se esperaba, es decir, que la mujer, lamentablemente, no pudo sobrevivir a esta experiencia, y habría fallecido en el espacio.


LA GRABACIÓN DE LOS HERMANOS JUDICA CORDIGLIA

Esta polémica historia, que no ha sido aceptada por las autoridades, antes soviéticas y ahora rusas, nace de una grabación hecha por los hermanos Achille y Giovanni Judica Cordiglia, italianos radioaficionados, que en la época más importantes de la carrera espacial, solían, gracias a sus radios, interceptar las comunicaciones de las diversas agencias espaciales del mundo, sobre todo la soviética y estadounidense. 

Estos hermanos lograron varias grabaciones, desde comunicaciones con satélites, lanzamientos de cohetes, y por supuesto, misiones espaciales. Una de ellas, y que les llamó la atención, fue justamente la grabación que vamos a escuchar. 

En este audio se puede oír de manera dramática, la voz de una mujer, dentro de su cápsula espacial, pidiendo auxilio a su agencia para que la salvaran de una supuesta explosión de uno de los cohetes de la sonda espacial. Como hemos dicho la misión se realizó el 16 de mayo de 1961 y la grabación fue hecha el 23 de mayo de ese mismo año, cuando supuestamente, aquella cosmonauta tenía que volver a la Tierra.

Estos fueron los últimos segundos de grabación, esos momentos de terror de esta supuesta cosmonauta, en el momento del desastre.




TRADUCCIÓN

5, 4, 3, 2, 1, 1... 2, 3, 4, 5, entrando, entrando, entrando... escuchen, escuchen, entrando, entrando, ¡háblenme!, ¡tengo calor!, ¡tengo calor!, ¿Qué?, ¿45?, ¿Qué?, ¿45?, ¿50?, sí, sí, sí, respirando, respirando, oxígeno, oxígeno. ¡Tengo calor! ¿Esto es peligroso? Está todo... ¿Esto es peligroso? Está todo... sí, sí, sí, ¿cómo es esto? ¿Qué? ¡Háblenme! ¿Cómo debo transmitir? Nuestra transmisión comienza ahora... 41... de esta manera... nuestra transmisión comienza ahora... 41... de esta manera... sí, siento calor, siento calor, siento calor, es todo... ¡Puedo ver una llama! ¿Qué? ¡Puedo ver una llama!¡Puedo ver una llama!¡Puedo ver una llama! Siento calor... siento calor... 32, 32, 32, 41, 41... ¿Me voy a estrellar? Sí, sí, sí, siento calor... Voy a reingresar... Voy a reingresar... ¡Estoy escuchando!... ¡Siento calor!


Hemos usado en este artículo la palabra "supuesto" pues como hemos dicho, ni la Unión Soviética, en su tiempo, ni Rusia en la actualidad, ha aceptado el envío al espacio de esta cosmonauta, sin embargo, el 26 de mayo de ese mismo 1961, la agencia de prensa soviética, TASS, anunció el retorno a la Tierra el día 23 de un satélite (sin nombre) que se quemó y desintegró al ingresar a la atmósfera, se dice que este satélite tenía el tamaño de un bus. Sin embargo, negaron que una mujer estaba dentro.

En cuanto a la grabación, muchos escépticos señalan que puede ser falsa, en principio, opinan que el ruso de aquella mujer es muy pobre y le han encontrado un dejo extranjero, y por otro lado, señalan que si es verdad aquella nave estaba ingresando o por ingresar a la Tierra, es imposible que haya existido algún tipo de comunicación pues los sistemas se apagan al momento del reingreso de cualquier nave.

En todo caso, estamos hablando de un época en que la carrera espacial no sólo era un objetivo científico por alcanzar, sino, sobre todo, un objetivo militar y político, de allí que muchos de los detalles que rodearon estos años de la década de los cincuenta a los setentas, mantengan ese halo de secretismo y de ocultismo propios de las agencias miliares y organismos de poder político, por ello, no es de extrañar que para muchos historias como las de Ludmila Tokov, realmente, pudieron suceder.


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