ESTATUA BUDISTA CON LA ESVÁSTICA ESCULPIDA EN UN METEORITO RESULTÓ SER FALSA



La escultura budista que causó revuelo al ser hecha de un meteorito y con el símbolo de la esvástica, y que supuestamente habría sido rescatada del Tíbet por un grupo expedicionario Nazi, resultó ser falsa.

Según diversos especialistas en arte budista, aseguran, que la obra no se forjó en el Tíbet hace 1000 años, sino que es una imitación hecha en Europa en el siglo XX.


HALLAZGO NAZI

Como se recuerda, hace un mes, un grupo de geólogos y expertos en meteoritos, liderado por el alemán Elmar Buchner, de la Universidad de Stuttgart, presentaron una escultura de una deidad budista que mostraba una esvástica en el vientre y que fue hecha en un fragmento de 10 kilogramos del meteorito Chinga, caído hace unos 15.000 años en la actual frontera entre Mongolia y Siberia.

Sin embargo, posteriores análisis, concluyen que si bien la estatua pudo ser tallada en un meteorito, este trabajo no se hizo hace mil años, sino en el siglo XX por un escultor europeo.


HABLAN LOS EXPERTOS

Achim Bayer, experto en escultura budista de la Universidad Dongguk en Seúl (Corea del Sur), sostiene que la escultura estaba llena de "características no asiáticas" obvias para cualquier especialistas. Es más, en broma ha calificado a la escultura como "el lama que vista pantalones", esto pues señala que los pantalones que viste la deidad esculpida "no se parecen a nada visto en la escultura de Tíbet o de Mongolia”. 

Las estatuas tradicionales, explica, muestran túnicas y, ocasionalmente, espinilleras, “pero nunca pantalones”. Además, la figura no aparece descalza ni con las botas tradicionales, sino que sus zapatos cubren sus pies “como los zapatos europeos, hasta los tobillos y no más”, afirma Bayer.

El experto sostiene que la escultura tiene por lo menos 13 fallos groseros, por lo que concluye que es una falsificación sumamente mal hecha, fechada probablemente entre 1910 y 1970, en Europa.

Según Bayer, esta misma opinión es compartida por Matthew Kapstein, uno de los principales tibetólogos de EE.UU., y por Carmen Meinert, autora del monumental libro Arte budista de Mongolia.

Otro especialista, esta vez de esculturas budistas tibetanas, John Huntington, quien  además es historiador de la Universidad del Estado de Ohio (EEUU), asegura que otro fallo en la escultura es el rostro de la deidad, que mostraba entre otros detalles, una barba, algo que es completamente ajeno al Tíbet. Para Huntington, la obra es “el producto de un escultor europeo muy ignorante en cuanto al arte tibetano que o estaba simplemente divirtiéndose o intentaba cometer un fraude en un nivel muy básico”.


GEÓLOGOS SE DEFIENDEN

Por otro lado, el geólogo alemán Elmar Buchner, miembro del equipo que dio a conocer esta escultura, rechazó las duras críticas de fraude de los especialistas. Sostiene que el objetivo de su estudio era mostrar que la estatua estaba hecha a partir de un meteorito y que este meteorito es parte del Chinga. Hecho que se ha comprobado.

En todo caso, Buchner, culpa a la prensa por haber puesto el foco de atención en el origen de la estatua y en su edad. Sin embargo, en el comunicado que envió al momento de anunciar el hallazgo este sostuvo que la "estatua budista descubierta por una expedición nazi está hecha a partir de un meteorito”.

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