EL HOYO: UN MENSAJE CRUDO Y DIRECTO CONTRA EL SISTEMA Y SOBRE LO QUE SOMOS COMO SOCIEDAD | COMENTARIO CINE




"Tiene pinta de ser de los que saltan cuando están arriba y de los que no tienen agallas cuando están abajo"
le dice Trimagasi a Goreng.

"No se puede cagar hacia arriba, señora"
Goreng a la empleada de la Administración.

Por Percy Taira Matayoshi

Netflix acaba de estrenar la película española El Hoyo (The Platform en inglés) del director Galder Gaztelo-Urrutia. Si bien  la cinta fue estrenada en septiembre de 2019 ha sido este año y con su ingreso a la plataforma de videos en que ha logrado capturar la atención del público mundial y volverse un verdadero fenómeno en las redes sociales. 

El Hoyo es un film de ciencia ficción y thriller, que trata sobre un extraño edificio llamado El Hoyo en la que los hombres son confinados en él a manera de cárcel ya sea de manera obligatoria o voluntaria. Las celdas de esta prisión están construidas una sobre otra y en medio de ellas hay un agujero por el que baja una plataforma en la que los "Administradores" de esta prisión bajan los alimentos para los prisioneros. El problema es que los prisioneros de los primeros pisos devoran toda la comida antes de que la plataforma llegue a los pisos inferiores despertando así la violencia y el miedo psicológico entre los cautivos debido al miedo de morir de hambre o la vieja angustia de la supervivencia del comer o ser comido.

La película cuenta con la participación en el papel principal de Iván Massagué como Goreng; Zorion Eguileor como Trimagasi; Antonia San Juan como Imoguiri; entre otros.

Podríamos comenzar el comentario de este film con una sola palabra: "Mensaje". Esta es una película que intenta dar o dejar un mensaje al espectador. Un mensaje que puede dividirse de dos maneras según la forma en la que es expuesta al público. La primera, es clara y directa, y en ella el director propone sin ambages su visión particular y por supuesto parcializada de la realidad, principalmente, del sistema en el que vivimos y sobre todo, cómo somos como sociedad; y por otro lado está el simbolismo de la obra, que le da una dimensión distinta al film.

Comer o ser comido

En cuanto a lo primero, la cinta es una clara crítica al sistema individualista en el que vivimos, el mismo que está inmerso en una sociedad clasista y verticalizada en donde los de arriba tienen más privilegios y recursos que los de abajo. 

Esta visión cruda de lo que somos obliga al espectador a plantearse una serie de preguntas desde cuán cierto es el simil del Hoyo con nuestras estructuras políticas, económicas y sociales, hasta cómo somos como individuos o seres humanos. La vieja pregunta filosófica si somos malos, avaros, ambiciosos por naturaleza o si es la sociedad y sus estructuras las que nos convierten en ello, y por otro lado, si efectivamente vivimos en una especie de Hoyo en que las circunstancias nos obligan a vivir entre la muerte y la miseria ¿qué podemos hacer para que el sistema (El hoyo) cambie su estructura injusta e infrahumana a una en la que todos los que formamos parte de él podamos vivir en armonía y con las necesidades básicas (la comida) cubiertas? ¿Pueden darse esos cambios de manera "espontánea" o debe haber alguien o algo que fuerce ese cambio?



La Divina Comedia

Por otro lado tenemos el lado simbólico de la cinta. En el film hay muchas referencias a la religión, en específico, al cristianismo. Se plantea la existencia de Dios como una forma de esperanza y de salida a esa prisión (hay además un par de escenas evidentes en la que el protagonista Goreng nos recuerda a la Pasión de Cristo), también podemos encontrar en la cinta referencias a la Divina Comedia de Dante Alighieri, sobre todo al descenso al infierno y al simbolismo dantesco del número 3; por supuesto, tenemos también la figura de la niña, que resulta ser la esperanza, el futuro, aquel ser que no está corrompida por el Hoyo. Ella es el mensaje que puede cambiar el sistema.

Por último, me intrigó mucho la presencia y el símbolo del libro dentro del "hoyo", como le dijo uno de los personajes al protagonista: Sólo a un loco se le ocurre traer un libro al Hoyo. La gran pregunta es qué valor tuvo el libro dentro de toda la película. ¿Para qué sirven los libros dentro del Hoyo en el que vivimos?

Creo que el simbolismo es muy importante dentro de la película pues logra equilibrar el film y le da esta dimensión artística que sin ella, no pasaría de ser una obvia, aunque muy original e impactante, propaganda de determinada ideología política. La simbología de elementos como la Literatura, la religión y la filosofía humana le dan una profundidad aún mayor a El Hoyo.

Sobre el final de la cinta no habría que aportar mucho pues al ser un final abierto los espectadores podrán sacar sus propias conclusiones y sopesar la calidad del mensaje que quiere dejar el director.


Recomiendo la película. Le doy 7/10. 

Comentarios

Entradas populares