CASOS DE ABDUCCIÓN #1: LA FAMILIA REED


La familia Reed, la madre Nancy y sus hijos Thom y Mateo


El caso de la familia Reed es considerado, dentro de la clasificación del investigador Jacques Vallee como un encuentro cercado del cuarto tipo. 

La historia

El extraño hecho ocurrió en 1966 en la pequeña ciudad de Sheffield, Massachusetts (Estados Unidos). La familia Reed, estaba conformada por la abuela Marian Burrows, la señora Nancy Reed y sus hijos, Thom  (6) y Mateo (4).

Una noche de otoño, luego de la presencia de extrañas luces brillantes en el interior de su casa, un flash de luz ingresó al dormitorio de los niños. La luz envolvió a Thom. Cuando Mateo reaccionó encontró la cama vacía. El niño salió de su habitación, a la sala en la que se encontraban su madre y su abuela, pero estas no le respondían. 

Después de insistir un rato más, la madre reaccionó levemente, y se dirigió hacia la habitación de los niños, pero antes de llegar allí, escuchó un fuerte chillido y un portazo, cuando volteó a ver qué pasaba, se dio cuenta que su hijo Mateo ya no estaba a su lado. 

Al ver esto, Nancy salió a buscar a su hijo. Lo buscó en su granja en donde finalmente los encontró en un camino, separados uno de otro a cuatro metros de distancia. Los niños estaban en evidente estado de shock. 

La madre llevó a sus hijos a su casa y los abrigó y los cuidó. Desde ese momento la familia cuidó mucho de sus hijos. Según el testimonio de los niños, luego de ese hecho, volverían a ser varias veces abducidos por unos seres que ellos describían como grises.

Segundo encuentro

El segundo encuentro ocurrió en 1969. Nancy, Marian, y los niños, salieron de su casa para ver un show de caballos que se realizaba a las 8 de la noche, fue entonces cuando observaron sobre el lado izquierdo de su vehículo, un station wagon, lo que Marian describió como un "pequeño local comercial flotante". La familia asegura que sintieron una especie de fuerza y un cosquilleo o vibración recorriendo sus cuerpos. Decidieron estacionar el coche y según dicen, luego sintieron un absoluto silencio.

Es aquí cuando la historia se vuelve extraña. Al parecer, los miembros de la familia fueron abducidos a una especie de salón oscuro de largos pasillos iluminados. Luego, Thom recuerda haber visto a unos seres con aspecto de insectos, inteligentes, y con características físicas humanas: tenían manos, pies, y medían entre un metro o metro y medio de estatura.

Luego de esta experiencia, la familia fue devuelta al vehículo. Lo curioso es que el vehículo estaba ubicado a una dirección diferente de donde ellos lo habían aparcado. Thom reaccionó rápidamente y luego corrió hasta su abuela pues esta estaba vagando sin rumbo en medio de la carretera. Por otro lado, la madre Nancy, estaba en el asiento del copiloto completamente inconsciente (ella estaba en el asiento del conductor antes de que vieran el extraño objeto), Mateo también estaba inconsciente, en posición fetal, en el asiento trasero. 

Luego de este incidente, los miembros de la familia deciden vender su hogar y mudarse de ciudad.

La historia se complica

En 1980, el padre de Thom, el abogado PhD, Howard Redd, conoció al abogado Robert Bletchamn, quién se convirtió en el abogado personal de Thom, y fue él que estudió y analizó lo que le había sucedido a la familia. 

Robert descubrió una gran variedad de documentación, que en donde muchos testigos aseguraban haber visto un extraño objeto (nave) ese mismo mes y año, en una ciudad ubicada a unos 11 kilómetros de la casa de los Reed.

El último evento

Años después, en el 2009, el otro hermano, Mateo, ya casado, vivía en Indiana, allí, vivió otro hecho inexplicable. El menor de los Reed tuvo otra supuesta abducción en la carretera, aseguró haber despertado a varios kilómetros alejado de la ruta normal para ir a su casa con un tiempo perdido de tres horas. 

Matthew contacto con la MUFON (Organización internacional que investiga los casos ovnis) y estos dieron aviso a un investigador que descubrió que el panel de instrumentos del SUV de Mateo estaban dañados, que había sangre en el volante y en su camisa, además se había verificado un cantidad bastante alta de radiación. Los campos magnéticos también fueron registrados, se dice que el magnetismo del vehículo hacía girar una aguja de una brújula a una altura de medio metro. 

En el 2010, la policía le hizo una prueba de polígrafo a Thom para probar su versión de los hechos que incluían lo vivido en su infancia en los sesentas. Thom, pasó la prueba con un resultado del 99,1% de veracidad.

Hasta el día de hoy, la familia Reed asegura que su historia y la experiencia que vivieron es real. Es más, planean sacar un libro en donde compartirán todas las experiencias vividas en cada uno de los casos. 

1 comentario:

Blue Fox dijo...

interesante historia .... ya salió el libro ??? como se llama ??