EXPERIMENTOS EXTRAÑOS: LAS FOTOS DEL ALMA DEL DR. BARADUC


Fotografía tomada en el experimento del Dr. Baraduc a su esposa en el momento de su muerte.



Por Percy Taira

En un artículo anterior de esta serie de posts sobre Experimentos Extraños en la historia del hombre, les contamos la historia de Duncan McDougall, médico quien en 1901 no sólo aseguró que había logrado descubrir científicamente la existencia del alma, sino que además, había logrado pesarla, es decir, que según él, el alma tenía masa y tenía peso. 

Pues bien, McDougall no fue el único en su intención de probar la existencia del alma, hubo otro hombre, otro médico, con esta misma curiosidad, su nombre: Hyppolite Baraduc.

La fotos de Hyppolite Baraduc

Baraduc era un médico francés que luego de la temprana muerte de su hijo, André, decidió descubrir la posibilidad de la existencia del alma. 

A diferencia del caso del doctor McDougall, Baraduc no usó una balanza para ver si el alma dejaba o no el cuerpo, él decidió usar métodos más modernos para la época, él decidió fotografíar el cuerpo de un moribundo para ver si es que había algo físico que dejaba el cuerpo de las personas al momento de su muerte.

Se dice que el momento en que tuvo la certeza de la existencia de un alma visible, fue en el velatorio de su hijo. Cuando se encontraba cerca del féretro de su hijo, vio de pronto una especie de luz o neblina saliendo del cuerpo de hijo recién fallecido. 

Poco tiempo después, su mujer, Nadine, seguiría el trágico destino de su hijo, estaba próxima a morir. Fue en ese momento, en 1907, en que el médico saca a la luz su lado más científico y decidió "aprovechar" ese momento para saber si en verdad aquella neblina, aquella luz, que vio en el féretro de su hijo se repetiría con su esposa.

Fue entonces cuando el médico rodeó la cama de su mujer con diversas cámaras fotográficas. El experimento consistía en realizar diversas series de tomas a un intervalo de cinco minutos durante dos horas, que fácilmente podrían cubrir el tiempo de la agonía, hasta el de la muerte. Esto con el fin de observar si en verdad, aquella neblina o alma, podría ser retratada en una imagen.

Lo curioso del caso es que las fotografías mostraron algo. Luego de revelar los negativos, Baraduc se dio cuenta de la presencias de extraños halos esféricos que flotaban sobre el cuerpo de su mujer luego de morir, la misma que permanecía asociado a esta por una delgada cuerda luminosa que luego desaparecería junto con aquel halo.

El médico francés dio a conocer los resultados de su experimento, el escándalo fue inmediato y titulares como el alma puede ser fotografiada o la existencia del alma se prueba científicamente, dieron la vuelta al mundo. No obstante, luego, los colegas del médico comenzaron a cuestionar su experimento, algunos hasta lo atacaron, tanto fue el acoso que Baraduc se alejó de su entorno, cortó todo contacto con la prensa, y se dedicó a continuar con estos experimentos pero esta vez de manera silenciosa, hasta el año de su muerte, en 1909.

Fue la última vez, por lo menos de manera oficial y documentada, en que un médico tuvo la intención de demostrar científicamente y a través de experimentos, la existencia del alma.


1 comentario:

jjesus bbarba dijo...

gracias por la informacion. esperemos que la gente se i terese en todo esto. ya que es vital para saber lo que somos