POLÉMICA: SE ACERCA UNA GRAN TORMENTA SOLAR

Tomermta solar de tamaño de Júpiter, 16 de abril 2012

Por: Alex Albornoz

Hace ya varios meses científicos de todo el mundo, tanto oficiales como independientes, han venido coincidiendo abiertamente sobre la posibilidad de que se produzca una gran tormenta solar, clase X (la más poderosa) entre el 2012 y 2013. Y en Expediente Oculto siempre hemos tratado de informar sobre este polémico tema, porque el contraste de opiniones dentro de la comunidad científica y especialistas en ciencia existe y está tomando más fuerza con el paso de los meses. 

Pues bien, recientemente ha vuelto a salir una noticia que ha levantado nuevamente este polémico tema. Otra tormenta solar fue registrada el lunes 16 de abril por la NASA, una gran llamarada solar, clase M1.7, es decir que una suerte de "burbuja" del tamaño de Júpiter sacudió al astro rey que felizmente por su ubicación con respecto a la Tierra no tuvo mayor impacto con nuestro planeta. Pero como de costumbre no tuvo eco en los medios, esta última, ni la anterior oleada de erupciones solares que ocurriese entre el 8 y el 10 de marzo, que expandió gran cantidad de energía hacia la atmósfera. 

A raíz de este último fenómeno solar (abril), una noticia polémica rebotada en las redes titulo así: “tsunami solar en el año 2013”, donde se indica, basándose en estudios y opiniones de científicos que estaríamos entrando a un posible y quizás inevitable escenario con efectos devastadores en las comunicaciones terrestres y eléctricas para el 2013. Por eso mismo los expertos ya han asegurado que no estamos preparados para los daños que causaría un fenomeno de estas caracteristicias. 

De hecho, Pierre Barthélémy especialista y reconocido en temas científicos del diario Le Monde, fue quien mediante un extenso artículo, basado en sus investigaciones y contacto cercano con la comunidad científica, advirtió que nuestro campo magnético no está preparado para soportar eventualmente millones de toneladas de partículas solares, porque "la magnetósfera no es estanca", las desvía pero no siempre. Una eyección de masa coronal (CME, por sus siglas en inglés), de gran tamaño puede penetrar el campo magnético de la Tierra con mayor ferocidad y ahí radica el debacle, pues el experto (así como otros más) ha dicho que somos muy dependientes de la electricidad y por lo tanto, más vulnerables. A manera de ejemplo, podríamos citar que una de las tormentas de marzo fue el equivalente al 5% de toda la electricidad consumida por Francia en un año.

De ocurrir en la actualidad, el desastre sería potenciado por la extensión del uso de la electricidad. "No sólo (...) haría caer las redes eléctricas durante varias semanas, incluso varios meses, sino que atacaría también oleoductos y gasoductos acelerando su oxidación, destruiría probablemente satélites así como numerosos componentes electrónicos de varios aparatos y cortaría temporariamente las comunicaciones de radios y la geolocalización", ha dicho Barthélémy.

Asimismo el experto cita un informe según el cual, sólo para los Estados Unidos, un tsunami solar podría tener un costo de 1 billón de dólares, es decir, el equivalente a 20 huracanes Katrina. Y que se necesitarían entre 4 a 10 años para reparar los daños.

Por otro lado el experto menciono lo que su colega Mike Hapgood, director de la unidad de investigación sobre ambiente espacial en el laboratorio británico Rutherford Appleton, le afirmó en conversaciones que nuestra dependencia de las redes eléctricas nos hace más vulnerables que nunca. "El terremoto y el tsunami japonés del año pasado muestran los daños para los que debemos prepararnos sólo para enfrentar acontecimientos similares a los de los últimos años. En vez de eso, deberíamos prepararnos para una tormenta espacial de una dimensión que sólo se produce una vez cada mil años".

De hecho, suscribió que así como el desarrollo de la meteorología permite lanzar alertas de tormentas, huracanes, inundaciones y avalanchas, su colega Hapgood sugiere invertir en meteorología espacial para prevenir este tipo de fenómenos. Así como hay temporadas de huracanes, también las hay de tormentas solares, asociadas a ciclos de 11 años. Pero como señalan ambos, esta disciplina es incipiente: los datos relevados sólo tienen un máximo de 170 años y ni siquiera están digitalizados en su totalidad.

Por eso una eventual gran tormenta solar podría sacarnos de la modernidad mucho antes que una guerra nuclear. El tema es más que polémico, científico, porque no es nuevo, porque ya ha habido experiencias similares en 1859 y 1989 que dejaron huella, no para la gente de a pie, pero si para los entendidos. Lo cual no pasaría desapercibido, al respecto de estos dos casos, si el fenómeno se dieran a tal punto de dejar a la humanidad en tinieblas. De eso ya se ha precisado y mucho, en todo caso lo que hace Barthélémy, al citar a otro colega, Yves Eudes, es recordarnos por ejemplo que los sistemas GPS (sistema indispensable hoy en día) intervienen hoy en un enorme rango de actividades que va del transporte terrestre, aéreo y marítimo, las comunicaciones, hasta las transacciones financieras, ya que los bancos utilizan señales satelitales a modo de reloj universal que datan estas operaciones con precisión de fracciones de segundo. Y que de verse afectados a gran escala estaríamos frente a un escenario porque no llamarlo “catastrófico”, en términos de afectación a la rutina del humano actual. 

DOS GRANDES TORMENTAS SOLARES

Recordemos que en marzo de 1989 una tormenta solar de medianas proporciones (mediana en comparación a la tormenta solar perfecta) hizo saltar todos los sistemas de seguridad de la red eléctrica del Quebec (Canadá), dejando a 6 millones de personas sin electricidad durante 9 horas y las agencias espaciales perdieron contacto con cientos de satélites.

Y más antes en 1859 otra tormenta solar causó auroras boreales en Antillas y Venezuela. Eran tiempos en los que no existía tendido eléctrico y por lo tanto no hubo mayor daño. En cambio, saltaron chispas en las líneas de telégrafos y algunos empleados recibieron descargas. Queda el tema pues amigos del misterio para la mesa de debate y la polémica.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Patetico el nivel de desinformacion del articulo, patetico. Asi os va a los mercachifles.