Identidades ocultas al descubierto “Wikileaks contraataca”

La organización de revelación de secretos Wikileaks ha publicado, en las pasadas semanas, más de 251.000 cables diplomáticos norteamericanos, en los que no ha borrado el nombre de informantes cuya seguridad ahora corre peligro, de hecho son identidades que habían sido ocultadas por Washington. De hecho esos cables, seis veces más que el total revelado hasta ahora por WikiLeaks desde noviembre pasado

Entre las más recientes filtraciones relacionadas con Estados Unidos, hay por lo menos 170 textos que identifican a presuntos informantes del gobierno estadounidense a los cuales la Casa Blanca prometió protección. WikiLeaks menciona a académicos asiáticos, activistas de derechos civiles en Siria, banqueros turcos, ejecutivos empresariales de Nepal, y hasta miembros del Parlamento británico, entre otras señas de colaboradores confidenciales de Washington.

Originalmente WikiLeaks, en conjunción con influyentes diarios como The New York Times y The Guardian, publicaba los despachos diplomáticos con una redacción organizada por periodistas, pero luego rompió con esa norma y colocó los materiales directamente en la red.

Recientemente fueron difundidas comunicaciones fechadas en China, Taiwán y Libia. Otros cables relacionados con Rusia, Indonesia, Somalia, Yemen, Alemania, Irán, Francia, y Ruanda serán divulgados próximamente. Unos cuatro mil textos vinculados a Israel también están en las previsiones.

Grandes filtraciones

De acuerdo a los especialistas, claro la mayoría agentes anti- WikiLeaks, vienen sosteniendo que la labor de buscar nombres de fuentes y borrarlos es costosa, y Wikileaks no la asumió en su primera gran filtración, la de los 92.000 documentos de la guerra de Afganistán, en julio de 2010.

De hecho en la segunda gran filtración como recordaremos, la de los 400.000 cables de Irak, en octubre, Wikileaks empleó un programa informático de identificación y borrado de nombres propios en los cables, que operaba de forma automática, lo que dificultó notablemente la lectura de muchos de ellos.

Pero hay otra versión que circula, según parece Julian Assange. Cometió un error y los documentos que le fueron entregados y que ahora ha difundido, se olvido de filtrarlos. Se dice que el sueco no habría reparado en la presencia de las fuentes entre los cables, publicando todo sin antes percatarse de ellos. ¿Qué creen ustedes, los nombres de los informantes fueron un error o un destape para que el mundo sepa de ellos?

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