Cine y misterio: Crítica sobre el film: "DOS HERMANAS"

UN CUENTO
DE DOS
HERMANAS

Por Paco Pulido Spelucin


La cinta “Dos Hermanas” (Janghwa, hongryeon, del 2003 y estrenada en Perú en el 2007) fue dirigida por el coreano Kim Jee – Woon, experimentado en películas de terror. Antes de detallar y analizar la película que se encuentra entre el drama, el suspenso y una importante capa de terror, vale resaltar que estamos ante una de las figuras más representativas del Nuevo Cine Coreano, muchas veces subyugado por nombres como Park Chan-wook, Im Kwon-taek, Kim Ki-duk o Hong San-Soo, entre los más actuales y reconocidos.

Ignacio Pablo Rico, crítico de cine de la famosa Revista de Actualidad y Análisis Cinematográfico “Miradas de cine”, ha publicado un reciente dossier sobre Jee - Woon en la cual rescata valores fascinantes de este personaje, que en ésta película (“Dos hermanas”) realza su valor estético y artístico.

Aquí un fragmento: “Las películas de Kim Jee-woon se amoldan cómodamente a los parámetros definitorios de buena parte del conjunto de producciones que la crítica occidental ha venido denominando como Nuevo Cine Coreano: una revisión subversiva de los géneros clásicos, que no rehúye el mestizaje entre los mismos y edifica su retórica visual a partir de un elaborado collage de tonos y texturas; los mecanismos del cine popular, a su vez, demuestran su tantas veces cuestionada capacidad de engendrar discursos personales, que basculan entre la cita, acumulación y mixtura de referentes y la alusión a problemáticas y preocupaciones netamente locales (así como el film “Dos hermanas”, inspirada libremente en una leyenda folclórica coreana)”.

Sinopsis
Revisitando su trayectoria fílmica, compuesta por seis largometrajes y dos mediometrajes, descubrimos un notable eclecticismo y una libérrima heterodoxia a la hora de relacionarse con los distintos temas y géneros que han ido punteando su obra.

Su-Mi (Lim Su-Jeong) y Su-Yeon (Mun Geun-Yeong) son dos hermanas jóvenes que retornan a su casa tras una larga convalecencia en un hospital. Luego que su madre falleciera, ahora tendrán que padecer ante la presencia de su madrastra, Euon-Joo (Yum Jung-Ah).
Su-Yeon, la más tímida y débil de las dos hermanas, buscará la protección de Su-Mi, sobretodo cuando de noche empiezan a desencadenarse elementos extraños y tenebrosos.

Análisis
Las primeras escenas, en donde las hermanas, antes de entrar a la casa, salen a dar un pequeño paseo, es acompañado de un vals melodioso que cubre la atmósfera de ternura y mucho amor. La fotografía muy reluciente y unas flores en primer plano nos hacen olvidar del género de la película. Unas niñas inocentes, sentadas al borde de un pequeño muelle a las orillas de un lago. Sus pies tocando el agua mansa y el sol brillante arriba de ellas, bañándolas de energía y de paz. Una cámara muy pausada y una edición precisa. Así empieza esta película que con el transcurrir del tiempo, se tornará visceral, agresiva y cruel.

“Dos Hermanas” tiene una complicada forma de subsistir. Emplea elipsis complicadas. Mantiene la atención al espectador distraído y al atento lo mantiene haciendo especulaciones. Es inevitable preguntarse sobre alguna escena inconclusa o “incoherente”. La película menciona siempre un armario. Un armario del cual siempre se habla pero no se entiende bien. Luego, hay una muerte. Desaparece alguien. Y las escenas se complican y regresan y vuelven a aparecer.

Cada vez la película va tomando fuerza y su extraña forma de narrar situaciones se tornan misteriosas. Una hermana que casi no habla. La otra habla demasiado, ve demasiado y hace demasiado. Una madrastra terriblemente insensata, insensible. Un padre que no hace ni deshace.

El personaje del padre interpretado por Kim Kap-Su, es un padre común y corriente. Se preocupa por sus hijas pero no al extremo. No sabe lidiar con ninguna de ellas. Por momentos se compadece y por otros se cansa. Casi nunca se encuentra en la casa y mantiene una relación muy indiferente con su nueva esposa.

Lim Su-Jeong, de 26 años, nos muestra un desempeño en el cine con una actuación notable. Desempeña el personaje de Bae Su-Mi, la hermana más valiente, quien siempre protegía a su hermana menor de cualquier cosa. Soo-Mi es una niña con traumas, con problemas. Se dedica a proteger a su hermana y a ella misma. Se mantiene a la defensiva. Reclama lo que le parece injusto. Se mete dentro de sus pensamientos al exceso de transformar la realidad con la ilusión. Tiene facciones delicadas pero cuando el temor invade su mente se desequilibra y se transforma de manera desesperante. Le repugna su madrastra desde que aparece en la pantalla, hasta que termina la película.

Quien está impecable en su caracterización es Yum Jung-Ah. Es la madrastra perversa y desquiciada. Su inestabilidad es perjudicial tanto para las personas a su alrededor, como para ella misma. En los primeros planos nos seduce con sus labios pintados de color rojo intenso. Su mirada de misterio, de pasión enfermiza que nos hace estremecer. Algo trama, algo está pensando. No tiene compasión. Quizás, en gran parte de la película se muestre como alguien “demasiado mala”, pero el desenlace de su personaje es inolvidable y macabro. De pronto el dulce de la miel se muestra agrio al costado de ella. La madrastra se torna pacífica y estable. No dura mucho pues la última escena nos refleja la expresión real de su personalidad. Aparenta y deja de aparentar. La madrastra nos hace creer en su maldad y en su celestial ánimo. Nos engaña y nos vuelve a engañar. Su mundo se vuelve contra ella y en vez de reflexionar, su idea de entercarse con el mundo la persigue hasta el final.

“Dos hermanas” es diferente por su estilo clásico en cuanto a fotografía, planos y dirección. Los primeros planos funcionan perfectamente. La música emplea una labor de hormiga al ocultarse cuando debe y al mostrarse cuando tiene que hacerlo. La actuación de las actrices principales es fundamental. La belleza de la hermana traumada y la pasión malévola de la madrastra enamoran a la pantalla y al espectador. Su paciencia y su sosegada técnica de dirección hacen de esta película, una excelente muestra de arte. El final es inteligente, muestra todo lo que no pudimos descifrar en la película. Te muestra el armario, te muestra la accidental y no accidental muerte, te muestra a la madrastra y a la hermana valiente. Al padre sin nada que hacer. Te muestra la fotografía resplandeciente del comienzo. Muestra un conjunto de elementos parejos y bien definidos. Una obra de arte de suspenso, terror y misterio. Se los recomiendo.


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