CONSPIRACIONES PARTE I: 11 DE SEPTIEMBRE Y LAS TORRES GEMELAS

Por Alex Albornoz

¿Qué pasa cuando un suceso de gran impacto, se escapa de control y está envuelto por un abanico de misterio e inexactitudes? Acaso, no es ahí, cuando toma fuerza la posibilidad de estar frente a una conspiración que por lo general compromete a las altas instancias de los gobiernos o a sociedades secretas, sobre todo, cuando son sucesos de alta significación política, social e histórica. O es acaso un suerte de reacciones paranoicas, que se precisan, ante la tentativa de saber que están ocurriendo cosas ocultas de las que no estamos enterados.

Desde una simple persona hasta un organismo internacional las conspiraciones existen desde tiempos inmemoriales. Que tengan validez o no sean razonablemente ciertas, lo cierto es que en un mundo cada vez más pequeño a causa de la tecnología moderna, las teorías conspirativas hoy en día, se propagan con la velocidad de un click. 

De hecho hay muchos sucesos conspirativos que resaltan visiblemente por su envergadura, en ese sentido hace poco el diario británico “The Daily Telegraph” elaboró un decálogo de las grandes conspiraciones de la historia, de las que he escogido y que detallaré en este artículo y posteriores. Las teorías conspirativas que tratare son pues: El hombre no llego a la luna (dudas como la bandera flameando, las sombras, la ausencia de estrellas y las huellas sobre la superficie y otras más); Shakespeare no es Shakespeare (una teoría que argumenta que la mayoría de sus obras no son tales, ya que supuestamente no fueron escritas por él); El agente soviético Harold Wilson (el primer ministro británico de los años 60 y 70 era en realidad un espía de la URSS, por confesión del desertor soviético Anatoliy Golitsyn); El virus del sida fue creado en un laboratorio (lo sostiene el doctor William Campbell Douglass, que apunta a una cepa modificada en 1974 por la Organización Mundial de la Salud, para gloria de los laboratorios farmacéuticos) y El ataque del 11 de septiembre, con el que iniciare esta primera parte. 

[1er Parte]
LOS MISTERIOS QUE ENVUELVEN EL ATAQUE DEL 11 DE SEPTIEMBRE
¿Quién no se impacto ante las escalofriantes imágenes en vivo del atentado del 11 de septiembre? Noticia que dio la vuelta al mundo y causó por cierto mucha zozobra. Pese a las muchas evidencias que hay de sus autores y procedimientos, las dudas y las sospechas van desde que el entonces y polémico presidente George Bush conoció y no evitó (o peor aun auto atento) el ataque para poder invadir Irak, hasta que el supuesto avión sobre el Pentágono fue un montaje, pasando por las explosiones internas en las bases de las torres, en los precisos momentos en que se venian abajo, o más curioso aun que los judíos que se encontraban dentro huyeron minutos antes del atentado.

Pues bien, alrededor de este suceso se entretejen muchas dudas, respecto a que Bush estaba o no enterado del ataque, se dice que durante una hora y media el gobierno sabia que los aviones que habían despegado de Boston, habían sido secuestrados. La Dirección Federal de Aeronáutica los siguió en el radar y vio que se dirigían a Washington. Y a pesar que existe una ley en ese país que exige que, en casos de secuestros de cualquier tipo, la fuerza aérea debe intervenir en cuestión de cuatro o cinco minutos, no lo hizo. En Washington, la oficina del general Maher permaneció muda. De hecho una hora y veinte minutos después de producidos los secuestros recién enviaron un par de aviones cuando ya era todo inútil.

Otro parte de la historia, suceso que luego salió a luz, fue que el director del servicio secreto pakistaní, agencia que trabajaba estrechamente con la CIA, se reunió con Tenet, su homólogo norteamericano, en Washington. Se sabe que el pakistaní dispuso que Islamabad girara a Estados Unidos 100.000 dólares para Mohammed Atta, uno de los atacantes de las Torres Gemelas. ¿Por qué? No se sabe, una de las tantas preguntas que el gobierno norteamericano no ha sabido esclarecer. 

Explosiones en las bases de las torres
De hecho los cuestionamientos a la versión oficial norteamericana, no pierden validez. Por ejemplo tras el siniestro, se sabe que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencia sacó la estructura de acero de los edificios antes de ser analizada, pese a que las leyes establecen que la evidencia de la escena de un crimen debe ser guardada para un estudio forense. Por otro lado ningún rascacielos con armazón de acero jamás se había derrumbado anteriormente. Pero de repente ocurren los tres sorprendentes derrumbes conocidos que se vieron en vivo, dos de ellos alcanzados por aviones y un tercero no. La Administración de Bush, tampoco mostró nunca restos de importancia de ninguno de los cuatro aviones.

Otra prueba más que esgrimen los escépticos de la versión oficial es por qué no se encausó en las investigaciones, al arquitecto Aaron Swirski y al ingeniero Lee Robertson, que formaron parte del equipo constructor de las Torres, y quienes declararon tras los ataques que esos edificios eran a prueba de Boeing (aviones). Ya en su momento también el físico Steven Jones, profesor de la Brigham Young University, postuló la hipótesis de una “demolición controlada de las torres”, quiere decir que fueron bombas las que terminaron por traerse abajo las torres. La reacción al ensayo fue tal que 67 legisladores estadounidense unieron su voz para exigir a la universidad el despido fulminante del científico.

¿Donde están los restos del avión del Pentágono?
Pero algo que realmente deja de ser fantasioso, es el atentado minutos después al departamento de defensa, el Pentágono, donde supuestamente cayó otro Boeing, y que misteriosamente los bomberos del condado de Arlington, al mando de Ed Plaugher, no encontraron ni un solo trozo del avión durante las labores de remoción de escombros. Ante ello preguntas saltan en la cabeza ¿Dónde están las alas? ¿Dónde está el fuselaje de más de 1.000 toneladas y las turbinas de titanio desaparecieron fundidas por el fuego?, no obstante y más curioso aun es que "milagrosamente" pudo reconocerse en la misma zona los cadáveres de las víctimas y hasta se encontró intacto el pasaporte de uno de los terroristas. 

Ante esta incertidumbre, se dio vida a la teoría que fue un misil del ejército norteamericano, lo que impacto al Pentágono, pues los daños indican que fue un misil lo que penetró en el edificio sin causar daños importantes en la fachada. De hecho atravesó varios anillos del Pentágono, abriendo un gran agujero ancho, lo cual, han dicho los especialistas, es imposible de hacer con un avión y esto también lo constataron los científicos a cargo. 

El misterio se ahondo más cuando se supo que ningún canal de televisión y ningún fotógrafo independiente estuvieron autorizados a tomar imágenes de la escena en los momentos inmediatamente posteriores al atentado. Las fotografías disponibles que se difundieron, provienen exclusivamente de fuentes militares y fueron publicadas bajo estricto control.

Tragedia para invadir Iraq
A estas alturas la respuesta parece ser obvia para muchos, de hecho dos semanas después de los atentados del 11-S, el entonces presidente, George W. Bush, ya tenía en mente invadir Irak, esto lo afirmó su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld en sus memorias póstumas. Rumsfeld afirmó que Bush ordenó el ataque a esa nación del golfo Pérsico en marzo de 2003, luego de una campaña de meses en la que intentó vincular al gobierno iraquí con Al Qaeda y acusarlo de desarrollar un programa de armas nucleares. Acusaciones que los posteriores años se encargaron de desmentir, no obstante y pese a lo cual, el entonces presidente estadounidense, se batia en reiteradas ocasiones en justificar la invasión.

Lo cierto en todo el abanico que expone esta historia del atentado del 11-s, es que la teoría conspirativa que señala como auto atentado o pasividad para con la tragedia parecer tener tintes maquiavélicos, donde el objetivo conspirativo, era tener el sustento necesario para lograr el apoyo mundial a una invasión que termino como se sabe, por adueñarse de los grandes bancos petrolíferos de ese país.

A continuación un interezante y controversial documental que expone los puntos más críticos sobre el 11-s, desentrañando detalles que la prensa no reparo en ellos o no quizo difundir.

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