¿El Inca Túpac Yupanqui estuvo en la Isla de Pascua?

¿EL INCA TÚPAC YUPANQUI ESTUVO EN LA ISLA DE PASCUA?



¿Estuvo acaso, el gran Inca Tupac Yupanqui en la Isla de Pacua? ¿Fue acaso este gran constructor del imperio Inca, quien llevó parte de los conocimientos cusqueños a los pobladores de Rapa nui?

En su última edición del domingo, el prestigioso diario peruano El Comercio, publicó un reportaje firmado por el periodista Miguel Ángel Cárdenas, en el que se daba a conocer las diversas teorías que hablarían de la presencia del Inca Túpac Yupanqui, en la extraña y misteriosa isla de los moai, también conocida por sus más antiguos pobladores, como la isla “ombligo del mundo”.

El periodista basa su trabajo principalmente en dos estudios, el primero, realizado por el historiador peruano, José Antonio del Busto, y su libro “Túpac Yupanqui: Descubridor de Oceanía”, y el segundo, del reconocido arqueólogo rapanuense, Sergio Rapu, quien en 1978 descubrió que los moáis tenían ojos de obsidiana y coral y tiempo después, difundió (a través de la cadena History Channel) su teoría sobre la forma de transportar la piedra de los pobladores de esa isla para tallar sus impresionantes esculturas.

Túpac Yupanqui en la Isla de Pascua

En cuanto al trabajo de José Antonio del Busto, éste basa sus investigaciones en las versiones dejadas por los cronistas españoles Sarmiento de Gamboa, Murúa y Cabello de Balboa, quienes narran la leyenda del viaje de Túpac Yupanqui (aproximadamente en 1465), a dos lejanas islas, según se dice para conocer el lugar donde dormían el Sol, la Luna y las estrellas.

Una de esas islas era conocida como Ninachumbi, que en su traducción del quechua significaría “Isla parda de fuego”. Para Del Busto, esta referencia al fuego, tenía mucho que ver con las hogueras que los rapanuenses hacían debajo de los moáis como una manera de adoración a las referidas esculturas volcánicas.

Según el historiador peruano, una vez que el Inca llegó a la Isla de Pascua, se trasladó inmediatamente a Hanga Roa (la única ciudad de la zona con una población aproximada de cinco mil habitantes) por donde se mantuvo unos días caminando hasta llegar al ahu (altar monolítico) de Vinapú, en donde se encuentra un muro, que muestra una similitud clara con el cortado, tallado, pulido y encajado de la construcción Inca, visible principalmente en la parte baja de Sacsayhuamán (construcción además atribuida a Yupanqui), en la parte alta de Ollantaytambo o en el palacio de Cora-Cora de Inca Roca.

Lo curioso para Del Busto, es que este tipo de trabajos en piedra encontrados en Vinapú es el único dentro de toda Oceanía. Es más, el vocablo Vinapú, es completamente desconocido en el dialecto Rapa Nui, o en las lenguas polinésicas, en cambio, en quechua, esa palabra se refiere a un brebaje fortísimo que es capaz de embriagar rápidamente a quien la toma. Según Del Busto, el nombre quizá no se debió tanto a las consecuencias del trago sino más bien, a la inmensurable energía del sitio, que es capaz de causar los mismos efectos que en Machu Picchu.

Estos indicios se sumarían a que existe entre los rapanuenses algunos mitos referidos a un visitante príncipe fundador y visitante, al que llaman Mahuna-te Ra’á, que significa, “Hijo del Sol”, asimismo, según Del Busto, los lugareños más ancianos de la isla suelen llamar “tupas” a los montículos de piedra que sirven para avistar lo que viene del mar.

Sergio Rapu y los mochica

Por su parte, el prestigioso arqueólogo rapanuense, Sergio Rapu, va más lejos, y asegura que la presencia “peruana” dentro de Rapa Nui, vendría desde la cultura mochica, debido a que ha encontrado similitudes en el manejo de los ojos incrustados, entre la cerámica moche y la escultura lítica de los moáis. Para Rapu, cuando los moches entraron en crisis (por el siglo VI d.c.) éstos abandonaron las costas del Perú para refugiarse en las islas cercanas, principalmente en la Isla de Pascua, por ello, para él la posibilidad de que hubo una mezcla cultural entre los mochica y las culturas polinésicas es muy probable.

Otro punto importante, son los estudios genéticos realizados por el premio Nobel de Medicina, Jean Dausset y Rapu, quienes en los años setenta analizaron la sangre de los antiguos rapanuenses y encontraron restos de sangre de indios americanos.

1 comentario:

Unknown dijo...

Interesante publicación, acerca del espiritu expansionista de los Inkas, cerraria el circulo de las similitudes de las restos liticos, se habria formado un ayllu, y esto llevaria a la mezcla de genes encontrados.