Proyecto A119: el plan secreto de EE.UU. para destruir la Luna
Guion del Podcast de Expediente Oculto
¿Te imaginas mirar al cielo nocturno y ver cómo la Luna estalla en un destello nuclear visible desde la Tierra? Lo que parece una escena sacada de la ciencia ficción fue, durante un breve pero inquietante periodo, una posibilidad real considerada por Estados Unidos en plena Guerra Fría.
En 1969, Neil Armstrong dio ese paso histórico que marcó a la humanidad para siempre. La imagen de un ser humano caminando sobre la superficie lunar se convirtió en símbolo de progreso, exploración y unidad. Pero décadas antes de ese momento, existió una idea radicalmente opuesta. Un plan que no buscaba conquistar la Luna, sino utilizarla como escenario para demostrar poder.
El origen del Proyecto A119
Este increíble plan se encuentra en un documento llamado "Estudio de los vuelos de investigación lunar”, pero que es más conocido con el nombre Proyecto A119.
El responsable principal de este estudio fue Leonard Reiffel, un científico destacado que había trabajado junto a Enrico Fermi, una de las mentes clave en el desarrollo de la energía nuclear y que es conocido dentro del mundo del misterio por su popular Paradoja de Fermi, que habla sobre la posibilidad de que exista vida extraterrestre inteligente fuera de nuestro planeta.
Pero esa es otra historia. Volvamos al Proyecto A119.
En resumen, el programa estudiaba la posibilidad y viabilidad de hacer estallar una bomba de hidrógeno en la superficie de la Luna. Esta arma, es un tipo de bomba nuclear pero que es mucho más potente que una bomba atómica tradicional. Se dice que puede ser incluso hasta mil veces más potente.
Fue entonces que el equipo de científicos detrás de este proyecto estudió entre 1958 y 1959 la forma en que podría llevar a cabo esta operación. Por cierto, uno de los miembros de este proyecto fue el entonces joven Carl Sagan, quien tiempo después se convertiría en una de las voces más importantes de la divulgación científica. Es más, fue gracias a él, que se descubrió la existencia de este proyecto porque Sagan lo mencionó en una solicitud para ingresar a una universidad de élite.
La verdadera razón del proyecto
Pero, nos queda la pregunta de ¿por qué grandes mentes científicas y sobre todo el gobierno de los Estados Unidos querían detonar una bomba de hidrógeno en la Luna?
La respuesta está en el contexto de la Guerra Fría. Durante los años cincuenta, Estados Unidos vivía bajo una constante sensación de desventaja frente a la Unión Soviética. Existía el temor de que los soviéticos tuvieran más armas nucleares, mejores misiles y una ventaja tecnológica difícil de superar.
Ese miedo se intensificó en 1957, cuando la Unión Soviética lanzó el Sputnik 1, el primer satélite artificial de la historia. Este logro no solo fue un avance científico, sino también un golpe psicológico para Estados Unidos. Muchos estadounidenses de pronto, temían que los soviéticos pudieran lanzarles misiles o armas mucho más peligrosas desde el espacio.
Fue entonces que la idea del Proyecto A119 surgió no tanto como una curiosidad científica sino como una demostración de fuerza y poder, para demostrar que Estados Unidos debía ser temido. Y qué mejor demostración que detonar una bomba nuclear en la Luna que además, pudiera ser visible desde la Tierra.
Sí, porque el artefacto no iba a ser detonado en cualquier lugar, sino que se eligió la zona conocida como el terminador de la Luna, es decir, la frontera entre el lado claro de nuestro satélite y su lado oscuro. Esto permitía que la detonación generara un brillante destello de luz que cualquiera en la Tierra, y sobre todo en la Unión Soviética, pudieran ver a simple vista.
Escucha más historias en nuestro Podcast de Expediente Oculto
Es probable que los políticos y militares estadounidenses hubiesen preferido que además se pudiera ver un gran hongo atómico alzándose sobre la superficie lunar, pero lamentablemente para sus intereses, al no haber atmósfera en la Luna, tampoco había una nube nuclear con forma de hongo.
Por qué nunca se llevó a cabo
Pero, si todo parecía ir tan bien, ¿por qué al final se arrepintieron de hacerlo? Hubo varias razones.
Una de ellas es el riesgo enorme que significa hacer estallar un arma tan potente en nuestro satélite, pues uno no podía saber con exactitud qué podía ocurrirle a nuestro satélite. Otra razón es que cabía la posibilidad de que algo saliera mal en el lanzamiento y provocar que la bomba regresara a la Tierra y explotara en el propio territorio estadounidense.
Y por último, es que por suerte, con los años y con el desarrollo de la carrera espacial, el gobierno estadounidense comprendió que la mejor manera de ganarle a los soviéticos a un nivel tecnológico, militar o científico no era tanto hacer estallar bombas nucleares en la Luna sino enviar hombres a ella. Es decir, ser el primer país en la historia de la humanidad en logar que el ser humano ponga un pie sobre el satélite. Hecho que los estadounidenses lograron en julio de 1969.
Sin embargo, el simple hecho de que estas ideas fueran consideradas seriamente revela mucho sobre la mentalidad de la época, y hasta donde puede ser capaz de llegar la raza humana cuando se le pone en una dinámica de conflicto y desafío de poder y fuerza.
La teoría conspirativa
Ahora bien, dentro del mundo de la teoría de la conspiración se cree que EE.UU. sí llegó a bombardear con armas nucleares la Luna y que lo hizo en su última misión al satélite con el Apolo 17 en 1972. ¿La razón? Destruir las ruinas o restos de ciudades creadas por alguna civilización antigua que vivió hace miles de años en el satélite y que fue descubierta por la NASA en las misiones Apolo.
Los creyentes en esta teoría dicen que esa es la razón del por qué el hombre de pronto dejó de ir a la Luna por tantos años, debido a los efectos radioactivos que pudieron quedar en el terreno y el ambiente lunar.
Déjanos qué opinas de esta historia ¿la conocías? ¿Qué otra historia de conspiración te gustaría conocer?




Comentarios