EX MINISTRO DE DEFENSA DE CANADÁ: "SI SE DERRIBA UNO DE ESTOS OVNIS PROVOCARÍAMOS UNA GUERRA INTERESTELAR"


El ex ministro de Defensa de Canadá, durante la década de los sesentas, Paul Hellyer, señaló que los objetos voladores no identificados (Ovnis) es un fenómeno real, y que estas serían naves extraterrestres y que estos seres extraterrestres, no solo nos visitan, sino que están entre nosotros.

"Yo solía pensar que nos estaban visitando entre dos y doce especies de extraterrestres. Pero la última información de la que dispongo indica que hay unas 80, algunas de las cuales podrían caminar por la calle entre nosotros y no podríamos diferenciarles de cualquier otro ser humano", indicó Helleyr al programa SophieCo de la televisión rusa.

Así mismo, el ex ministro aseveró que los seres extraterrestres compartirían con nosotros su tecnología si es que nosotros, los seres humanos, no fuéramos tan violentos. Por otro lado, hizo hincapié en el peligro de desarrollar armas capacez de atacar a las naves extraterrestres debido a que "si se derriba uno de estos ovnis provocaríamos una guerra interestelar".

El testimonio de Hellyer no es nuevo, pues desde el año 2005 (un año después de su retiro de la política candiense), el ex ministro ha asistido a diversas conferencias relacionadas con el fenómeno ovni (sobre todo la exopolítica) para hablar sobre su experiencia en el Ministerio de Defensa canadiense y la información que pudo obtener allí sobre el fenómeno ovni.

Acá les dejamos la entrevista que dio Hellyer al programa SophieCo de la televisión rusa.


2 comentarios:

DE VF dijo...

El ex ministro esta completamente loco, no sólo ha quedado como un memo alucinado por el alzheimer, si no que ha fulmindo el poco prestigio que tiene la diplomacia canadiense, me da pena la muñequita que tuvo que aguantar la risa durante 30 minutos.

DE VF dijo...

El ex ministro esta completamente loco, no sólo ha quedado como un memo alucinado por el alzheimer, si no que ha fulmindo el poco prestigio que tiene la diplomacia canadiense, me da pena la muñequita que tuvo que aguantar la risa durante 30 minutos.