LIBROS DEL MISTERIO: EL VATICANO AL DESNUDO (III - PARTE)


‹‹ En tiempos menos elegantes y más crueles, se colgaba a los ladrones en las cruces; en estos tiempos menos crueles y más elegantes, se les cuelgan cruces a los ladrones. ››

Por Sergio Tenguan

Los Milenarios nos dicen que en el Vaticano, los sacerdotes que se encuentren ocupando un puesto que se encuentre en situación de escándalo, tiene el derecho a ser destituido con un ascenso incluido. Es decir que para que destituyan a un obispo porque se le han encontrado indicios de corrupción (por dar un ejemplo), lo nombrarían arzobispo, para que se vaya contento. De lo más curioso ¿verdad?

Aquí les presento algunas historias que los autores del libro nos narran a manera de anécdotas.

● Un prelado norteamericano que por medio de influencias, compromisos, presiones y favores, había conseguido un lugar importante en la curia. Uno en donde se moldean las vajillas episcopales. En los pocos años que trabajo en esa posición, dio mucho que hablar debido a la extraña forma en que tenía que realizar ciertas tareas de despacho, tareas que significaban encierros hasta muy tarde con algunos apuestos jóvenes. Al hablarse tanto sobre la razón de estos encierros nocturnos y ante la inevitable necesidad de destitución, el prelado fue enviado a una archidiócesis de su país. Él acepto con una condición. Para compensarle por la molestia del cambio, la archidiócesis a la que lo enviaban debía ser sede cardenalicia. Y como por arte de magia, o en este caso, como designio divino, nuestro querido prelado americano, amante de las encerronas nocturnas, fue nombrado cardenal de la Santa Iglesia Romana.

(En el ambiente eclesiástico y en especial en la Curia vaticana, la homosexualidad es usada en muchos casos como calumnias para dejar inservible a alguna victima para toda su vida. En el vaticano se usa mucho por ejemplo para acelerar los ascensos de los “emergentes” y caso contrario, para marginar a aquellos “sumergidos” que tienen alguna aspiración de ascender.)

● Un padre de familia, buen católico y conocido en la parroquia, se presentó un día al coadjutor, que era su guía espiritual, para pedirle consejo acerca de lo que le estaba ocurriendo.

Estaba vendiendo un apartamento en la Vía Carlo Veneziani y un día se le acerco un joven de diecinueve años interesado en ver la vivienda en venta.

Al joven le gusto el piso y decidió comprarlo, se pusieron de acuerdo en el precio, en la forma de pago y entonces se redacta el documento de compra y venta por x millones, que el muchacho pagara por medio de cheques.

Al segundo día, el joven regresa con dos cheques por valor de la cantidad pactada. El padre de familia saca fotocopias de los cheques y se los envía a un amigo suyo director de un banco para que realice las comprobaciones necesarias.

Los cheques estaban debidamente cubiertos, puesto que provenían de la cuenta bancaria de un cardenal. El dueño del piso le preguntó al muchacho sobre la procedencia de los cheques y este le confirmó con mucho orgullo, que efectivamente era muy buen amigo del purpurado.
Como buen católico que es, el padre de familia le pedía consejo a su guía espiritual con respecto a si debía o no vender el apartamento al muchacho dada la procedencia del dinero. El sacerdote le dijo que no se preocupara y que lo vendiera, puesto que cualquiera fuera su proceder, nunca iba a aclarar sus dudas.

(Cuando se alcanzan ciertos niveles, se borra todo; estas cosas se convierten en fruslerías. Todo perfecto: la inocencia personificada. La púrpura devuelve la estola bautismal. Ya nadie le recordará jamás nada sobre su pasado.)

La ultima historia que quiero comentar aquí, me da sinceramente un poco de pena, puesto que uno de los protagonista es un Papa muy respetado por muchas personas, (incluido yo) por todo lo que ha hecho y por cómo ha sabido llegar y llevar la religión a los mas jóvenes. Me refiero al Papa peregrino Juan Pablo II.

● Detrás de la sala de prensa vaticana, un monseñor le comentaba a un amigo suyo que, al final, el arrogante obispo Fiore había conseguido salirse con la suya y que en pocos días sería nombrado cardenal.

Tras haber donado unos cincuenta mil millones de liras al sindicato Solidarnosc y a un hospital, Fiore hizo saber al Papa, que si muchos estaban deseando ser cardenales y no lo decían, él en cambio, esperaba la púrpura en agradecimiento por su benéfica obra, hablándole más claro que el agua a Wojtyla. El Papa, para recompensarlo, puso mucho empreño en cumplir con los deseos cardenalicios del importante benefactor.

Solidarnosc es una federación sindical autónoma e independiente polaca de raíces cristianas, nacida de las luchas obreras y campesinas por la libertad sindical y en contra del Totalitarismo soviético, dirigidas por Lech Walesa, fundada en septiembre del año 1980 y considerado uno de los mayores sindicatos de la historia.

Estas tres historias, escogidas al azar por mí para publicarlos en esta nota, no son más que unas cuantas de las tantas que podrás encontrar en el libro, estas historias demuestran de manera inequívoca como es que se manejan las cosas en la Santa Sede, como se consiguen los tan deseados ascensos, como se mantienen los corruptos en sus puestos o mejor aun como son premiados con ascensos escandalosos por haber cometido faltas tanto en lo material como en lo espiritual.

Nunca ha cabido la menor duda de que las cosas andaban mal en el Vaticano, sin embargo al leer el este libro y obtener información de primera mano con nombres, apellidos y rangos, pues, te comienzas a preguntar si es que en algún punto, algo de esto tendrá solución.

Esperemos y ya que estamos en el tema de la religiosidad, también recemos porque esto así sea...





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