LA PRUEBA DE MIRAR EL ESPEJO DE OSHO



El espejo ha de ser uno de los instrumentos mágicos por excelencia. Desde muy antiguo, el espejo o cualquier otro elemento que refleje imágenes (como el agua por ejemplo) han sido vistos como un medio para conocer el más allá, ver otras realidades, y también, verse y conocerse mejor a uno mismo. Historias como la del Espejo de Blanca Nieves o de Alicia en el país de las Maravillas o la bola de cristal o el lago en la que uno ve su propio reflejo, dan cuenta de esta creencia antigua. 

Sin embargo, en esta oportunidad hablaremos sobre un aspecto del espejo que es utilizado por algunas culturas chamánicas que buscan abrirnos la mente y darnos una perspectiva distinta (y verdadera) sobre nosotros mismos que nos puede llevar a un nivel de libertad y de comprensión muy elevados sobre nuestra realidad. Una de estas técnicas es la prueba de mirar al espejo de Osho. 

Acá les dejo un fragmento que encontré sobre este tipo de meditación y que el considera es un "método muy poderoso, para conocer el propio abismo y para conocer la propia realidad".

(Advertencia: Todo esto hay que hacerlo tomando todas las precauciones del caso y hacerlo con moderación. Si bien no se ha descubierto que este tipo de técnicas provoquen un daño físico, se sugiere no realizar estas técnicas sin una guía adecuada sobre todo si eres unas persona muy sensible , sugestionable o impresionable. Esto no debe tomarse como un juego).

Esto es lo que dice OSHO:

"Por la noche, antes de acostarte, cierra las puertas de tu habitación y pon un gran espejo delante de ti. La habitación ha de estar completamente a oscuras. Enciende una pequeña llama junto al espejo de tal forma que la llama no se refleje directamente en el espejo. Es tu cara la que se ha de reflejar en el espejo, no la llama.

Contempla constantemente tus propios ojos en el espejo. No parpadees. Es un experimento de cuarenta minutos y al cabo de dos o tres días serás capaz de mantener tus ojos sin parpadear durante los cuarenta minutos. Incluso si brotan las lágrimas, déjalas que broten, pero no parpadees y sigue contemplando tus ojos.

A los dos o tres días te harás consciente de un fenómeno muy extraño: tu cara empezará a adoptar nuevas formas. Puede que te asustes. La cara en el espejo empezará a cambiar; a veces, una cara muy distinta estará allí; una que nunca supiste que fuera tuya. Pero todas esas caras que surgen te pertenecen. Ahora la mente subconsciente está empezando a explotar; esas caras con esas máscaras, son tuyas. Y puede que incluso veas una cara que te perteneció en una vida pasada.

Después de una semana de práctica constante, de observar cada noche durante cuarenta minutos, tu cara será un flujo constante. Muchas caras aparecerán y desaparecerán constantemente. Después de las tres semanas no serás capaz de recordar cuál es tu rostro. No serás capaz de recordar tu propia cara, porque habrás visto muchas caras muy diferentes aparecer y desaparecer.

Si continúas, día tras día, después de tres semanas más o menos, sucederá la cosa más extraña: de repente no habrá cara en el espejo. El espejo estará vacío. Estarás contemplando el vacío; allí no habrá rostro alguno.

¡Este es el momento! Cierra tus ojos y encara el inconsciente. Cuando no haya cara en el espejo, simplemente cierra los ojos. Es el momento más importante; cierra los ojos, mira hacia dentro, y encararás el inconsciente. Estarás desnudo, completamente desnudo, tal y como eres; todos los engaños desaparecerán.

Esta es tu realidad, pero la sociedad ha creado muchas estratos para que tú no te des cuenta. Y una vez que te conoces a ti mismo en tu desnudez, en toda tu desnudez, empezarás a ser una persona distinta. Entonces no podrás engañarte a ti mismo; ahora sabrás quién eres.

A menos que sepas qué eres, nunca podrás ser transformado. Solamente puede transformarte esa desnuda realidad. Y, de hecho, simplemente la voluntad de transformación provocará la transformación.

Tal como eres, no puedes transformarte a ti mismo. Puedes cambiar un falso rostro por otro falso rostro; un ladrón puede convertirse en un monje, un criminal puede convertirse en un santo, pero eso no son verdaderas transformaciones. "Transformación" significa llegar a ser eso que realmente eres.

En el instante en que te encuentras ante el inconsciente, en que encaras el inconsciente, estás frente a frente con tu realidad, con tu auténtico ser. El falso ser social no está ahí, tu nombre no ésta ya ahí, tu forma no está ahí, tu rostro no está ahí. Solamente la realidad desnuda de tu naturaleza está ahí y con esta realidad desnuda la transformación es posible.

Esta técnica de mirar fijamente a un espejo es un método muy poderoso, muy poderoso, para conocer el propio abismo y para conocer la propia realidad. Y una vez lo has conocido, te has convertido en su amo."

Lee GRATIS la nueva novela de fantasía: La Dama Roja de Percy Taira

LEE Y/O DESCARGA GRATIS MI NUEVA NOVELA

LA DAMA ROJA, RELATOS DEL IMPERIO DE QUDOR