CHEN SCHU: LA HUMILDE VERDULERA QUE DONA TODO LO QUE GANA



Con información de BBC Mundo.


Su nombre es Chen Schu, tiene 63 años, vive en Taiwán, y ocupa un puesto de verduras en el mercado central de Taitung, la tercera ciudad más grande de Taiwán. Lo increíble del caso es que sin importar lo que gane en las 18 horas de trabajo al día, sólo usa una pequeña parte para pagar sus necesidades básicas, y lo demás lo dona.

Ya son cerca de 20 años en que Schu ha realizado esta bella práctica que han resultado un total de 350 mil dólares donados que han servido para la construcción de una biblioteca escolar y el ala de un hospital. 

Según Schu, esto no es nada especial ni difícil para ella.

"Todo el mundo puede hacerlo. No tengo nada de particular. La diferencia no es cuánto dinero ganas, sino cómo lo usas", explica.

"No creo que el dinero sea importante. Al fin y al cabo, no lo puedes traer contigo cuando naces y ni lo puedes llevar cuando mueres", asegura.

El secreto del ahorro

Pero cuál es el secreto que ha permitido que Chen Schu haya ahorrado tanto. Pues su secreto puede ser que Chen es budista, y como budista ha desarrollado un estilo de vida sumamente austero. 

En principio es vegetariana y solo se alimenta a base de arroz y tofu. Asimismo, tampoco desea bienes materiales. Al preguntarle si alguna vez compró algo extravagante para sí misma, la vendedora de vegetales recuerda que una vez adquirió una prenda importada y reconoce que se arrepintió de inmediato.

"Cuando me la puse para venir al mercado, un cliente me dijo que tenía una prenda igual y que la mía debía ser falsa", dice. "Me sentí mal y me dí cuenta que no importa cómo me vista, que eso no cambia el hecho de que soy una verdulera".

Schu dice que se siente en deuda con la gente. "Así que creo que tengo que ganar dinero para ayudar a los demás".

"Me siento feliz cuando dono. Siento que hice algo bien. Es un sentimiento que viene del interior. Me hace tan feliz que me meto a la cama y sonrío", sostiene.

Por otro lado, Daniel Lu, director de Kids Alive Internacional, una organización sin ánimo de lucro que recibió una donación de Chen. 

"Pensé que sería mucho si daba US$165 y entonces donó US$33.000", recuerda la sopresa. "¿Me diste US$33.000? ¿Qué voy a hacer con esa cantidad?, le dije. Y me contestó: "Haz aquello que tengas planeado. Ayuda a los niños".


Justo reconocimiento

Las buenas obras de Chen pronto llamaron la atención. Las autoridades locales la nombraron "filántropa modelo" y también empezaron a llegar los elogios internacionales.
Chen fue seleccionada entre las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Time en 2010.

El semanario Reader's Digest también la nombró el "Asiático del Año" y la edición de Asia de la revista económica Forbes la incluyó entre 48 "héroes de la filantropía".

Además, hace dos años le fue otorgado el Premio Ramon Magsaysay junto a otras seis personas, por ayudar a los pobres.

El premio tenía una dotación económica de US$50.000 y Chen donó la cantidad completa al Hospital McKay Memorial de Taitung.

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