EL FENÓMENO OVNI: UNA PREGUNTA ABIERTA

Percy Taira

Tendría unos 15 años de edad, cuando a eso de las 8 de la noche, en la puerta de mi casa vi una pequeña luz que “volaba” de manera horizontal en el cielo. En ese entonces había visto, recuerdo, en la televisión una serie cómica en la que presentaba a unos típicos extraterrestres grises que llegaban a una casa. Repito, era una serie cómica pero por una extraña razón, aquello me causó pavor, miedo. La idea de la posibilidad de que existieran seres de otros planetas, tan extraños, tan raros físicamente a nosotros, me espantó.

Quizá por ello, días después cuando vi esa luz en movimiento, mi primera reacción fue de temor. Recuerdo que corrí hacia la casa de una tía mía, y agitado, asustado, me senté en la mesa. “Creo que vi un Ovni”, les dije. Y les expliqué: “Era una pequeña luz allá afuera que volaba”. Mis tíos y primos me miraron, algunos escépticos, otros, con curiosidad, pero nadie me explicó nada sobre lo que era o lo que podía ser esa luz.

Con el tiempo llegué a la conclusión que aquella luz no era más que un avión, en principio porque mi casa quedaba en una zona muy cercana al aeropuerto, y segundo, porque la manera en que aquella luz “volaba” fue similar al vuelo de los aviones. No obstante, recuerdo esa sensación primaria, casi primitiva, de terror que sentí aquel día mientras miraba a aquella luz.

Podemos decir que mi primera relación al fenómeno Ovni, fue esa, una experiencia de miedo.

Con el tiempo ese miedo se convirtió en curiosidad, y la curiosidad en investigación y la investigación en información. Y entonces descubrí casos como el del piloto de la Fuerza Aérea Peruana, Oscar Santa María, quien a bordo de su Sukkoi, disparó una ráfaga de obuses a un objeto desconocido sin causarle ningún daño, o el caso del cabo chileno, Armando Valdés, uno de los casos más extraordinarios de abducción del continente, y me di cuenta, que el fenómeno Ovni va mucho más allá del miedo sino que se trata de casos concretos, hechos que pasaron y que pasan y que, pese a los años, aún no han encontrado respuesta.

El fenómeno Ovni es una incógnita, una pregunta abierta que aún no ha sido respondida. Y creo que eso es lo maravilloso de este fenómeno, pues estoy convencido, de que en este momento, que escribo estas líneas, en algún campamento militar, en alguna zona del mundo, está ocurriendo un caso más del fenómeno Ovni.

Ciertamente todavía tengo en mí ese miedo de lo que el fenómeno Ovni representa, sin embargo, gracias a la información, gracias a la lectura, gracias a los casos espectaculares como los mencionados y otros más, que aún no son explicados, y que incluso los escépticos han tirado la toalla, este fenómeno va más allá del temor, es la pregunta: ¿existen?, que debe ser respondida y que quizá estemos cerca de conocer la respuesta.

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