Cine y misterio: Crítica de cine: "13 FANTASMAS"

CASA DE
FANTASMAS

Por Paco Pulido Spelucin

“13 fantasmas” es un film de Steve Beck (El barco fantasma – 2002). La base de la historia no es nueva pero la forma de contarlo y de presentar los hechos es novedosa, diferente y muy creativa.

La historia de los “caza fantasmas” no es de ahora, es de hace ya varias décadas (Los caza fantasmas – 1984). Pero el objetivo de tener fantasmas esclavos para un fin más alucinatorio es lo verídico y creativo.

El malo de la película es muy malo, desalmado, sin valores, muy apasionado por su obra de arte de maldad. A pesar que la personalidad detrás del personaje es el gran F. Murray Abraham, el personaje no tiene mucho de divertido ni sensible. Sin embargo, el gran personaje acá, el inolvidable, el que deja huella es Dennis Rafkin (Matthew Lillard). Una especie de médium, con una gran capacidad de avaricia como para ejercer cualquier labor, sin importar las consecuencias. Pero su don es maravilloso. Un don que hemos visto ya en otras películas. Seres humanos que con el simple hecho de tocar algo o alguien, puede conocer sus más profundos secretos, hasta inclusive, son capaces de ver el futuro.

Otro de los actores que no está mal, pero tampoco con una gran actuación es Tony Shalhoub, conocido por la serie Monk. Él está ahí, navegando por las circunstancias de la película, sin puntos de quiebre, sólo con mucha firmeza.

La dirección es interesante. Un juego de imágenes, varios ángulos de una misma imagen. Muchas herramientas usadas y cada una de ellas sirven y funcionan. La fotografía es medida, ni muy brillante ni muy oscura. Pocos claroscuros, una gama de anaranjados interesantes. Una de las acciones más importantes y características de “13 fantasmas” es la forma en que los personajes pueden visualizar a los fantasmas. Y es gracias a unos lentes especiales con los cuales pueden ver a los espectros materializados. En la vida real existen cámaras de video especiales que distinguen el calor en un cuerpo, de esta manera se puede distinguir aproximadamente si es que hay algo que tenga otra temperatura. Un ejemplo un poco más burdo es la visión que tenía “El depredador”, una visión térmica.

Y el “encanto” del film es el juego entre ponerse los lentes y sacárselos, en ver y no a los fantasmas. Un niño con una flecha en la cabeza, una mujer desnuda con cortes profundos, un hombre con el cuerpo repleto de clavos grandes, una mujer anciana, un cuerpo sin cabeza, entre otros. Todos los fantasmas con una mirada perdida, con ganas de matar, sin hablar, con hachas y cuchillos, todos furiosos. Mientras que la familia indefensa que se encuentra en la casa llena de fantasmas, lo único que tiene para defenderse es un par de lentes casi mágicos con los cuales los pueden ver.

Es una película altamente recomendable, contiene elementos diferentes y una historia de fantasmas, demonios y teorías ocultas muy interesantes.

Pueden escribirme a: pacopulidospelucin@gmail.com

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