Cine y misterio: Crítica sobre "EL RESPLANDOR"

UNA HERMOSA
PELÍCULA DE TERROR



Por Paco Pulido Spelucin

Un paisaje celestial abre la película. Una zona llena de montañas con algunos esbozos de nieve en la parte más alta de ellas. Todo desde una bella perspectiva, y es que la escena está filmada desde un helicóptero, semejando el vuelo de un ave. Pinos altos vistiendo la pantalla y en medio de todo ese paraje, una serpenteante carretera unida a un Volkswagen escarabajo amarillo a toda velocidad, pequeño pero tratando de retar y sorprender con su habilidad a la difícil y bella naturaleza. Junto con esto un fabuloso conjunto de cuerdas (la adaptación de la "Symphonie Fantastique" de Hector Berlioz) dándole la mejor atmósfera de terror y suspenso, de forma melodiosa, tenebrosa y lúgubre.

Considerada una de las mejores películas de terror en su tiempo (1980), El Resplandor o The Shining del genial Stanley Kubrick está basada en la exitosa novela de terror de Stephen King del mismo nombre.

Antes de entrar a algunos detalles o anécdotas del largometraje, me parece importante descifrar y sustraer lo más resaltante e importante de la obra maestra. Para empezar, la minuciosa, exhaustiva y compulsiva forma de dirigir una película, ya sea de acción, terror o drama, es impresionante y el resultado brillante.

La dirección cinematográfica nos conduce suavemente durante las más de dos horas de proyección. El steadycam que utiliza, invención y creatividad propia de Garrett Brown, es tan perfecta que parece irreal. Este juego de perspectiva ha llevado a que Stanley perdure en el tiempo como original y revolucionario.

El casting es fabuloso. A pesar de que Stephen King no aprobaba a ninguno de los artistas, ya sea por su capacidad actoral o por su semejanza con el personaje de su novela, Kubrik llegó plenamente al final del rodaje con un producto supremo. Hablemos de Jack Nicholson, actor que representa a Jack Torrance, personaje principal. Torrance es aspirante a escritor. Una de sus primeras frases es: es justo lo que necesito (refiriéndose a la paz que encontrará en el hotel vacío) para escribir mi novela “que la tenía dando vueltas” desde hacía tiempo. Luego comenta: “Tengo varias ideas pero ninguna de ellas es buena”. Y lo más interesante de Torrance es que a simple vista es un tipo común y corriente. Un tipo ordinariamente normal. Y luego viene lo más interesante: su cambio físico y mental. Cada día que pasa ahí en el hotel, encerrado y preso en su mundo, se desequilibra, se vuelve un desquiciado, loco, enfermo mental y casi asesino. No necesita a nadie para hacerse notar. Es imposible dejar de sentir su ira, frustración por no poder escribir y por no estar en paz, algo que la muerte, los fantasmas y lo misterioso no lo dejan realizar.

Es aquí que entramos al sub mundo, al inframundo. ¿Por qué no puede escribir, estar en paz, tranquilo y con la mente limpia para poder escribir? Lo atosigan, lo aturden, lo estorban y lo molestan. ¿Quién? Las visiones, los fantasmas, la alta densidad de energía negativa del lugar. No puede estar bien. Tiene fugaces flashes de cordura, pero al final se deja llevar, se derrumba y no puede sobresalir y estar tranquilo. Las visiones y la alucinación son muy fuertes. Tan fuertes que lo lleva a imaginar cosas. Cosas impactantes como la muerte, el terror mismo. Hasta que se hunde en la más profunda miseria mental sin poder salir.

Hablemos del niño, del pequeño Danny. Un personaje tierno pero que, apenas vemos su dedo índice derecho empezamos a temblar, a alucinar. Al levantarlo se convierte en otro, cambia y hasta habla diferente. Su voz se transforma y es cuando es poseído ambiguamente por algo. Intercambian ideas, conviven en un solo cuerpo, en ese cuerpo pequeño con cabellos rubios. Pero es así, y así ha vivido Danny con su “amigo imaginario” varios años. Pero su “amigo imaginario” no es malo. No es macabro ni terrorífico ni le quiere hacer daño. Lo aconseja, le muestra el mundo. Un mundo posible, un mundo real que conlleva muerte y locura, pero un mundo al final de cuentas. Y la experiencia mental y parasicológica va más allá del sueño cuando entra a la habitación que no debe entrar, pero lo hace y es su fin. Al entrar no sabemos lo que ve pero podemos imaginarnos lo peor. Danny se retrae y nos da pena. Sentimos mucha tristeza por su fragilidad destrozada por apariciones y fantasmas reales, fantasmas que sólo encuentran placer en vengar alguna acción desigual. Pero Danny continúa a duras penas con su vida, con su pequeña vida.

Cómo no recordar a la esposa de Jack Torrance. A la frágil, sufrida, encantadora y cariñosa Wendy (Shelley Duvall). Lo opuesto a Jack. La contraparte. Más bien, la parte más tierna y cuerda del film. Pero su sufrimiento y terror lo vivimos en carne propia. Es interesante cómo nos ponemos en su pellejo y nos complace aferrarnos a ella mentalmente para ayudarla a sobrellevar toda la pesadumbre y malestar, todo el infierno que vive ahí, con su esposo irreconocible y con su hijo que habla incoherencias, de personas que no existen. Pero es más fuerte que todos y logra su objetivo.

Finalmente, lo único que puedo decir ahora, luego de ver ésta gran obra maestra, es que sin lugar a dudas se van a llevar algo muy intenso cuando la puedan ver. Recordarán memorables escenas. Recordarán la cara de desquiciado del gran Jack, y la sensación y miedo de Wendy los hará ponerse la piel de gallina. Los invito cordialmente a que puedan disfrutar de éste film. A aquellos que no lo han visto, véanlo con tranquilidad y déjense llevar. A los que ya la han visto, vuelvan a verla, descubrirán algo más, algo que no entendieron o algo oculto. Pero a todos, les recomiendo que cuando la vean, acaricien y enamórense de la excelente cinematografía, de las excelentes actuaciones y caracterizaciones, del fascinante guión y si pueden, me cuenten qué tal les pareció. Los dejo en manos del gran Stanley y su visión del mundo fantasmal, misterioso y oculto.

Escríbeme a: pacopulidospelucin@gmail.com

1 comentario:

Dulce Gomez dijo...

Para mí, esta película es de las mejores que he visto de terror, creo que es una obra maestra, la vi en hbo online hace poco y me parece siempre muy perturbadora, extraña, confusa y da miedo, además la fotografía colabora mucho a que te asustes.